Las 10 tareas de Barack Obama en el exterior

El pres­i­dente elec­to de Esta­dos Unidos tiene ante sí el tra­ba­jo de finalizar dos guer­ras, y asume el poder en medio de una de las peo­res cri­sis de los últi­mos años en Ori­ente Próx­i­mo. Tam­bién ten­drá que lidiar con Rusia, Irán, Venezuela…

Estos son los 10 temas prin­ci­pales sobre los que ten­drá que tra­ba­jar Barack Oba­ma en el exte­ri­or, tras su toma de pos­esión este martes.

1. IRAK

La tarea

Resolver la empan­tana­da situación crea­da por la guer­ra de Irak, logran­do un país esta­bi­liza­do y sin tropas esta­dounidens­es, será una de las tar­eas más impor­tantes y, a la vez, más difí­ciles del nue­vo gob­ier­no de Barack Obama.

Casi seis años después de la invasión de Irak por EE UU y sus ali­a­dos, George W. Bush dijo esta mis­ma sem­ana en su dis­cur­so de des­pe­di­da que el país árabe es «una democ­ra­cia en el corazón de Ori­ente Medio».

Al mar­gen de que el Gob­ier­no iraquí depen­da aún total­mente de EE UU, o de que la situación políti­ca esté aún muy lejos de esta­bi­lizarse, y pese a que la vio­len­cia ha dis­minui­do en los últi­mos meses, el bal­ance de la ocu­pación esta­dounidense en Irak resul­ta, sin embar­go, demoledor.

En los años pos­te­ri­ores a la invasión, y sin con­tar las bajas pro­duci­das durante la ocu­pación en sí o las de otros país­es ali­a­dos, han muer­to en Irak, en com­bat­es, enfrentamien­tos y aten­ta­dos ter­ror­is­tas, más de 4.000 sol­da­dos esta­dounidens­es y han resul­ta­do heri­dos 30.000. El número de víc­ti­mas civiles no se sabe con exac­ti­tud. Según Bush, ron­da las 30.000. Otras fuentes ele­van esta cifra a 82.000. La may­oría hablan de 600.000 iraquíes muer­tos y algunos, con­tan­do causas direc­tas e indi­rec­tas, has­ta de un millón.

La guer­ra le ha costa­do a EE UU entre 60.000 mil­lones de dólares (según Bush) y 3 bil­lones (según algunos exper­tos). Casi un ter­cio de la población iraquí nece­si­ta ayu­da de emer­gen­cia para sobre­vivir y escán­da­los como las tor­turas en Abu Ghraib o los ben­efi­cios obtenidos por empre­sas pri­vadas esta­dounidens­es han dete­ri­o­ra­do con­sid­er­able­mente la ima­gen de EE UU en el mundo.

Las promesas

Oba­ma ha dicho que su Gob­ier­no sacará de Irak a las unidades de com­bate esta­dounidens­es en un pla­zo de 16 meses. En una entre­vista a The New York Times, el pres­i­dente elec­to dijo que «en Irak no hay opciones bue­nas. No las hay des­de hace mucho tiem­po. No me sor­pren­dería que hubiera picos de vio­len­cia al ini­ciar la reti­ra­da. Pero durante esos 16 meses voy a instru­men­tar una gestión diplomáti­ca firme y sis­temáti­ca, no sólo con las fac­ciones de la región, sino tam­bién con Irán, Siria, los saudíes, Jor­da­nia y con los miem­bros del Con­se­jo de Seguri­dad de la ONU».

2. AFGANISTÁN

La tarea

Han pasa­do más de ocho años des­de que EE UU invadiera Afgan­istán y der­ro­cara al gob­ier­no tal­ibán, como parte de la lucha del Gob­ier­no de Bush con­tra el ter­ror­is­mo inter­na­cional tras los aten­ta­dos del 11‑S, y en un inten­to de cap­turar al líder de Al Qae­da, Osama Bin Laden, quien sigue libre.

Según Bush, Afgan­istán es aho­ra «una joven democ­ra­cia que lucha con­tra el ter­ror­is­mo y ani­ma a las niñas a ir a la escuela», pero la real­i­dad es que se tra­ta, tam­bién, de un país destroza­do por la guer­ra en el que aún no han cesa­do los com­bat­es entre tropas guber­na­men­tales e insur­gentes, y des­de donde se sigue pro­ducien­do un goteo ince­sante de muer­tos, tan­to civiles afganos como sol­da­dos de las tropas inter­na­cionales desple­gadas (españoles incluidos).

En 2008 las bajas de la OTAN aumen­taron con­sid­er­able­mente, con más muer­tos en junio, julio y agos­to que en Irak. A finales de año, el país seguía en un cli­ma de guer­ra con­stante y, según pub­licó el Finan­cial Times, con un descon­tento cre­ciente con el gob­ier­no de Hamid Karzai.

Entre las tar­eas de Oba­ma, una de las más impor­tantes será el establec­imien­to de una fecha para la con­clusión de esta guerra.

Las promesas

Jun­to a la reti­ra­da de las tropas de Irak, la otra gran prome­sa de Oba­ma ha sido incre­men­tar el número de sol­da­dos esta­dounidens­es en Afgan­istán para tratar de aumen­tar las condi­ciones de seguri­dad en el país asiático.

Para el ver­a­no de 2009 podrían ser envi­a­dos a este país entre 20.000 y 30.000 mil­itares más, dupli­can­do el número de efec­tivos que se encuen­tran desple­ga­dos actualmente.

3. ORIENTE PRÓXIMO

La tarea

Oba­ma lle­ga al poder en uno de los momen­tos más críti­cos y difí­ciles den­tro de la ya de por sí com­pli­ca­da situación de Ori­ente Próx­i­mo, tras una ofen­si­va israelí sobre Gaza que, has­ta el momen­to, ha deja­do ya más de mil muer­tos (la mitad de ellos, civiles), y con las pos­turas de ambas partes com­ple­ta­mente radicalizadas.

Tras los tími­dos avances alcan­za­dos durante la era Clin­ton, la Admin­is­tración Bush ape­nas ha hecho nada para impul­sar un pro­ce­so de paz que lle­va ya más de una déca­da más muer­to que vivo, y lo que ha hecho (inclu­i­da la últi­ma con­fer­en­cia apadri­na­da por Bush hace tan sólo unos meses, de la que ya no que­da ni el recuer­do) ha sido poco efec­ti­vo o sen­cil­la­mente contraproducente.

Gran parte de lo que pase depen­derá de cómo se resuel­va la ofen­si­va actu­al, pero, en cualquier caso, Oba­ma ten­drá que medi­ar con, por un lado, un Gob­ier­no israelí en ple­na tran­si­ción políti­ca y mar­ca­do por la últi­ma inter­ven­ción mil­i­tar y sus con­se­cuen­cias, y, por otro, con unos palesti­nos com­ple­ta­mente divi­di­dos entre los nacional­is­tas laicos de la despres­ti­gia­da e inop­er­ante Autori­dad Nacional Palesti­na y los fun­da­men­tal­is­tas islámi­cos de Hamás, seri­amente diez­ma­dos tras el últi­mo ataque.

Y todo ello sin olvi­dar los otros dos frentes: Los rad­i­cales islamis­tas chiíes de Hizbulá al norte, en el Líbano, y la cuestión, eter­na­mente pen­di­ente con Siria, de los ocu­pa­dos Altos del Golán.

Cuan­do se cal­maron los aten­ta­dos en sue­lo israelí vinieron los ataques de cohetes. Tras la invasión de Gaza volverán, prob­a­ble­mente, los aten­ta­dos, y, entre tan­to, con­tinúan sin ser resuel­tos prob­le­mas como la cuestión de los dos Esta­dos (el manda­to de la ONU tiene ya 60 años), el des­ti­no de los refu­gia­dos y exil­i­a­dos palesti­nos, o el esta­tus de Jerusalén.

Las promesas

Oba­ma ape­nas se ha impli­ca­do en la cri­sis actu­al, aducien­do que Esta­dos Unidos ya tiene un pres­i­dente (lo que no le ha impe­di­do opinar de otros asun­tos, como la cri­sis económica).

En cualquier caso, el pres­i­dente elec­to ha man­i­fes­ta­do clara­mente en varias oca­siones que su Gob­ier­no jamás «dejará de lado» al esta­do de Israel, si bien tam­bién se ha declar­a­do par­tidario de la exis­ten­cia de un esta­do palesti­no: «La seguri­dad de Israel es sacrosan­ta. No es nego­cia­ble. Los palesti­nos nece­si­tan un esta­do que sea con­tiguo y que esté cohe­sion­a­do y que les per­mi­ta pros­per­ar. Pero cualquier acuer­do con el pueblo palesti­no debe preser­var la iden­ti­dad de Israel como un Esta­do judío con fron­teras seguras, recono­ci­das y defendibles. Jerusalén seguirá sien­do la cap­i­tal de Israel, y debe per­manecer indivisa’.

Fuentes cer­canas al pres­i­dente elec­to han ase­gu­ra­do que su equipo estu­dia la posi­bil­i­dad de abrir canales de diál­o­go con Hamás. La orga­ni­zación islamista, que gob­ier­na (o gob­ern­a­ba) Gaza tras haber gana­do las elec­ciones, ha esta­do has­ta aho­ra com­ple­ta­mente ais­la­da por todos los Gob­ier­nos occi­den­tales, que la con­sid­er­an una orga­ni­zación terrorista.

4. IRÁN Y COREA DEL NORTE

La tarea

Ambos país­es for­man parte del bau­ti­za­do por George W. Bush como «eje del mal», y con ambos las rela­ciones de EE UU han ido, durante estos últi­mos años, de mal en peor. A ello ha con­tribui­do la emer­gen­cia en el poder iraní del rad­i­cal y desafi­ante pres­i­dente Mah­mud Ahmadineyad, y la pos­tu­ra ais­la­cionista de la bru­tal dic­tadu­ra nor­core­ana, ésta últi­ma, además, con el aña­di­do de las armas nucleares.

La situación es espe­cial­mente grave por el peli­gro poten­cial que estos país­es, espe­cial­mente Irán, tienen a la hora de crear dese­qui­lib­rios en la zona.
La energía nuclear y su supuesto desar­rol­lo para fines mil­itares ha sido, pre­cisa­mente, el prin­ci­pal cabal­lo de batal­la con el rég­i­men de Teherán, que, no obstante, saludó como pos­i­ti­va la elec­ción de Barack Obama.

Las promesas

En prin­ci­pio, Oba­ma se ha mostra­do abier­to a cier­to diál­o­go con Teherán siem­pre y cuan­do el rég­i­men iraní acepte una serie de condi­ciones.
«No ten­go interés –ha dicho el pres­i­dente elec­to– en hablar con nue­stros adver­sar­ios sólo por hablar. Pero estaría dis­puesto a encabezar una diplo­ma­cia dura y con prin­ci­p­ios con el diri­gente iraní ade­cua­do en el momen­to y lugar que yo esco­ja, si, y sólo si, puede hac­er avan­zar los intere­ses de Esta­dos Unidos. Haré todo lo que esté en mi poder para pre­venir que Irán obten­ga un arma nuclear, todo».

5. RUSIA

La tarea

En el últi­mo año, el Gob­ier­no de Moscú ha ido dis­tan­cián­dose cada vez más de Occi­dente, en un inten­to de recla­mar su condi­ción de poten­cia mundi­al y de no perder lo que le que­da de área de influ­en­cia. Ello se ha tra­duci­do en una may­or ten­sión de las rela­ciones entre Rusia y Occi­dente en gen­er­al, y entre Rusia y la OTAN y EE UU, más en particular.

La inter­ven­ción rusa en Geor­gia del ver­a­no pasa­do supu­so el peor pun­to en las rela­ciones entre Wash­ing­ton y Moscú des­de hacía años, y la reciente guer­ra del gas ha demostra­do los pun­tos vul­ner­a­bles a los que se enfrentan las naciones euro­peas ali­adas de EE UU a causa de su depen­den­cia energética.

Otro pun­to de fric­ción ha sido el establec­imien­to de escu­d­os antimisiles esta­dounidens­es en el este de Europa, asun­to que Moscú con­sid­era un peli­gro para su seguri­dad nacional.

Oba­ma tiene por delante la tarea de nor­malizar estas rela­ciones, algo que, hoy por hoy, depen­derá en bue­na medi­da de la acti­tud del Krem­lin y de has­ta dónde esté dis­puesto a ten­sar la cuer­da el primer min­istro ruso, Vladimir Putin.

Las promesas

Más allá de desear bue­nas rela­ciones entre Wash­ing­ton y Moscú, y de «con­seguir una may­or unidad transatlán­ti­ca que nos per­mi­ta nego­ciar con Rusia con una sola voz», Oba­ma no ha deja­do muy claro cómo va a ser su pos­tu­ra respec­to a Rusia. Durante la cam­paña crit­icó la inter­ven­ción mil­i­tar en Geor­gia y, una vez elegi­do, se declaró dis­puesto a coop­er­ar con Moscú en el desarme nuclear.

6. VENEZUELA Y LATINOAMÉRICA

La tarea

Durante el manda­to de Bush, Esta­dos Unidos se ha con­ver­tido en el ene­mi­go públi­co número uno del Gob­ier­no vene­zolano de Hugo Chávez y, sigu­ien­do su estela, de los otros nuevos gob­ier­nos ‘neoso­cial­is­tas’ de Améri­ca Lati­na, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

La relación con Cara­cas se ha dete­ri­o­ra­do has­ta el pun­to de la expul­sión mutua de emba­jadores y, en el caso de Chávez, del insul­to direc­to.

La impor­tan­cia estratég­i­ca de Venezuela, tan­to como pro­duc­tor de petróleo como por su influ­en­cia en muchos país­es lati­noamer­i­canos, con­vierte no obstante la mejo­ra de estas rela­ciones en una impor­tante tarea para el gob­ier­no del nue­vo presidente.

Chávez ha deposi­ta­do sus esper­an­zas en el cam­bio que pue­da rep­re­sen­tar la lle­ga­da de Oba­ma al poder.

Las promesas

El equipo de Oba­ma ha lle­ga­do a la pres­i­den­cia sin una agen­da clara sobre Lati­noaméri­ca. No obstante, Hillary Clin­ton, la des­ig­na­da por Oba­ma como sec­re­taria de Esta­do (min­is­tra de Exte­ri­ores), ya ha ade­lan­ta­do que el pres­i­dente elec­to desea «una nue­va cara» en la diplo­ma­cia de EE UU hacia Améri­ca Lati­na. «Esta­dos Unidos debe reforzar sus pro­gra­mas de coop­eración con Améri­ca Lati­na para fre­nar el dete­ri­oro de la democ­ra­cia en una región clave que Wash­ing­ton tiene abandonada».

El pro­pio Oba­ma no ha descar­ta­do la posi­bil­i­dad de «sen­tarse a hablar con Hugo Chávez bajo cier­tas condiciones».

7. CUBA

La tarea

La ene­mis­tad entre Cuba y EE UU no ha hecho más que cre­cer durante los años de gob­ier­no de George W. Bush. El férreo embar­go a la isla con­tinúa y las esper­adas refor­mas siguen hacién­dose esper­ar en el país caribeño, a pesar de la ape­nas per­cep­ti­ble aper­tu­ra que ha supuesto la reti­ra­da de Fidel Cas­tro y la lle­ga­da al poder de su her­mano Raúl.

Cuba está sum­i­da en una gravísi­ma cri­sis económi­ca y con­fía en que la nue­va admin­is­tración esta­dounidense aporte gestos que le per­mi­tan intro­ducir cam­bios sin que parez­ca que ha per­di­do su batal­la de 50 años.

Las promesas

Durante la cam­paña, Oba­ma habló de la posi­bil­i­dad de elim­i­nar las restric­ciones para via­jes y deter­mi­na­dos pro­duc­tos que ha apli­ca­do durante estos últi­mos años el Gob­ier­no de Bush, una medi­da que estaría acom­paña­da con ir nego­cian­do el embar­go com­er­cial, a cam­bio de pasos en favor de la democ­ra­ti­zación en Cuba, incluyen­do la excarcelación de todos los pre­sos políticos.

8. TRATADOS DE LIBRE COMERCIO

La tarea

Fiel a sus con­se­jeros neo­con­ser­vadores, el pres­i­dente saliente de EE UU, George W Bush, ha hecho en numerosas oca­siones lla­mamien­tos con­tra el pro­tec­cionis­mo y a favor del libre com­er­cio, medi­ante la fir­ma de trata­dos bilat­erales que supo­nen, esen­cial­mente, la elim­i­nación de arance­les y tra­bas. Ésta sido, tradi­cional­mente, una de sus solu­ciones ante la cri­sis económica.

El Gob­ier­no de Oba­ma deberá rene­go­ciar, anu­lar o impul­sar var­ios trata­dos que esta­dos Unidos tiene pen­di­entes, entre ellos, uno con Colombia.

En ple­na cri­sis económi­ca, los esta­dounidens­es se han vuel­to cada vez más pro­tec­cionistas y menos par­tidar­ios de los trata­dos de libre com­er­cio (el 53% se mostra­ba con­trario al NAFTA, el trata­do con Méx­i­co y Canadá, según una encues­ta reciente).

Las promesas

Oba­ma, que fue acu­sa­do de «pro­tec­cionista encu­bier­to» por su rival elec­toral, el repub­li­cano John McCain, se ha mostra­do par­tidario, en gen­er­al, del libre com­er­cio mundi­al, si bien mati­zan­do que «no todos los acuer­dos son buenos».

En este sen­ti­do, ha abo­ga­do por una rene­go­ciación del polémi­co trata­do de libre com­er­cio con Méx­i­co y Canadá (Naf­ta), votó en su día en con­tra del trata­do de libre com­er­cio de Améri­ca Cen­tral, y se ha opuesto a futur­os acuer­dos con Corea y Colombia.

9. CONFLICTOS Y DRAMAS OLVIDADOS

La tarea

Esta mis­ma sem­ana, la ONG Médi­cos son Fron­teras ha pub­li­ca­do el informe Las diez cri­sis humanas más desa­ten­di­das de 2008, en el que da cuen­ta de la situación en que se encuen­tran «mil­lones de per­sonas afec­tadas por guer­ras y por enfer­medades, cuyas necesi­dades de salud más inmedi­atas se ven rel­e­gadas al olvi­do y cuyo sufrim­ien­to a menudo pasa desapercibido».

Entre las cri­sis y los con­flic­tos enu­mer­a­dos, la may­oría de ellos en África, se men­cio­nan las guer­ras en Soma­lia, la Repúbli­ca Democráti­ca del Con­go o Sudán, la desnu­tri­ción y las con­se­cuen­cias de enfer­medades pandémi­cas como el sida.

Como primera poten­cia mundi­al, la labor de Esta­dos Unidos es clave a la hora de reducir la brecha exis­tente entre los país­es ricos y los país­es pobres, una labor que va a depen­der direc­ta­mente de la vol­un­tad y las pri­or­i­dades que se mar­que el nue­vo equipo de gobierno.

Las promesas

Oba­ma se ha com­pro­meti­do, entre otras cosas, a tratar de parar «lo antes posi­ble» el geno­cidio en Dar­fur, a duplicar la inver­sión anu­al de Esta­dos Unidos en ayu­da para el desar­rol­lo (has­ta 50.000 mil­lones de dólares) y a favore­cer la implantación de pequeñas empre­sas basadas en el uso de energías limpias, tan­to en África como en Latinoamérica.

Tam­bién ha ase­gu­ra­do que abrazará los Obje­tivos del Mile­nio prop­uestos por la ONU, cuyo fin es reducir a la mitad la pobreza extrema en el mun­do para el año 2015.

10. LA IMAGEN DE EE UU EN EL MUNDO

La tarea

Una de las prin­ci­pales con­se­cuen­cias de los gob­ier­nos del pres­i­dente Bush ha sido el dete­ri­oro de la ima­gen de Esta­dos Unidos en bue­na parte del mun­do, a raíz de acciones como la invasión de Irak, los escán­da­los de tor­turas per­pe­tradas por mil­itares y fun­cionar­ios esta­dounidens­es, tan­to en este país como en Guan­tá­namo; la pos­tu­ra de EE UU frente al cam­bio climáti­co; la reac­ción ante cri­sis y trage­dias como la cau­sa­da por el huracán Kat­ri­na o la neg­a­ti­va sis­temáti­ca de la Admin­is­tración Bush a entablar diál­o­go con sus rivales o ene­mi­gos en políti­ca internacional.

Todo ello se ha tra­duci­do en un descrédi­to gen­er­al de la políti­ca esta­dounidense, tan­to den­tro como fuera de las fron­teras del país, que ha mina­do la esen­cial capaci­dad de mediación de la primera poten­cia mundi­al en muchos conflictos.

Las promesas

El pres­i­dente elec­to ha afir­ma­do que su Gob­ier­no «hablará con todo el mun­do, ya sean ami­gos o ene­mi­gos». «Si Améri­ca está dis­pues­ta a acud­ir a la mesa, el resto del mun­do estará más dis­puesto a asumir el lid­er­az­go de Améri­ca a la hora de resolver prob­le­mas como Irán, Corea del Norte o el ter­ror­is­mo internacional».


Leer tam­bién: Las 10 tar­eas de Barack Oba­ma en casa

Cinco años desde la captura de Sadam

Este sába­do se cumplen cin­co años de la cap­tura de Sadam Husein por parte de sol­da­dos esta­dounidens­es. Eran las ocho y cuar­to de la tarde del 13 de diciem­bre de 2003. Habían pasa­do ocho meses des­de la invasión de Irak y siete des­de el der­ro­camien­to de su rég­i­men. El dic­ta­dor iraquí esta­ba escon­di­do en lo que se definió como un «agu­jero de arañas», un zulo ape­nas ocul­to en una gran­ja al sur de Tikrit, su ciu­dad natal. Pre­senta­ba el aspec­to de un anciano cansa­do y enfer­mo, con el cabel­lo y la bar­ba cre­ci­dos. Se entregó sin opon­er resisten­cia. Tres años después fue ahor­ca­do en Bag­dad.

Décadas de cru­el tiranía en Irak, la primera Guer­ra del Gol­fo, el 11 de sep­tiem­bre, Afgan­istán, el «eje del mal», el cuen­to de las armas de destruc­ción masi­va, los desafíos, los inter­minables e inútiles debates en la ONU, las man­i­festa­ciones de mil­lones de ciu­dadanos en todo el mun­do con­tra la guer­ra, la invasión y, final­mente, el arresto y el patíbulo.

Y, sin embar­go, la guer­ra esta­ba aún lejos de acabarse. Des­de entonces, dece­nas de miles de muer­tos (civiles y mil­itares), tor­turas y escán­da­los políti­cos y económi­cos, cien­tos de aten­ta­dos, un país destroza­do, miles de mil­lones de dólares en pérdidas…

Esta mis­ma sem­ana, 13 muer­tos en Bag­dad (con la ciu­dad en toque de que­da ante el aniver­sario de este sába­do), y al menos otros 47 en un aten­ta­do sui­ci­da en un restau­rante en Kirkuk.

Un lus­tro después de la caí­da de Sadam, a Irak le fal­ta aún un largo y com­pli­ca­do camino para ser real­mente una «mis­ión cumpl­i­da», la desafor­tu­na­da frase que pro­nun­ció en 2005 el pres­i­dente de EE UU, George W. Bush.

No será él, en cualquier caso, quien se encar­gue de ello. Cuan­do el próx­i­mo mes de enero Bush aban­done la Casa Blan­ca, el nue­vo pres­i­dente elec­to, Barack Oba­ma, recogerá una heren­cia que no le será fácil corregir.

Al final, el agu­jero de las arañas ha acaba­do con­vir­tién­dose en un gran agu­jero negro, tan­to para el gob­ier­no de EE UU como para la población iraquí.

Lo más rel­e­vante de estos cin­co años, un bal­ance y las per­spec­ti­vas de futuro, en las sigu­ientes 20 claves:

1. El coste humano

Más de 2.2 mil­lones de per­sonas han sido desplazadas inter­na­mente durante la guer­ra y la pos­guer­ra, y otras tan­tas viv­en como refu­gia­dos en país­es limítro­fes, como Siria y Jor­da­nia. Estas cifras rep­re­sen­tan alrede­dor del 15% del total de la población de Irak, esti­ma­da en unos 27 mil­lones de habitantes.

En estos cin­co años han muer­to más de 4.000 sol­da­dos esta­dounidens­es (sólo 171 de ellos fal­l­ecieron durante la invasión) y han resul­ta­do heri­dos 30.000. Tam­bién han fal­l­e­ci­do 175 sol­da­dos británi­cos y unos 140 de otros país­es, entre ellos, 33 ital­ianos, 20 pola­cos, 18 ucra­ni­anos, 11 españoles (incluyen­do siete agentes del CNI y un coman­dante de la Guardia Civil)…

El número de víc­ti­mas civiles no se sabe a cien­cia cier­ta. Bush dijo hace algunos meses que ron­da las 30.000. Otras fuentes, las esti­ma­ciones más bajas, ele­van esta cifra a 82.000. La may­oría hablan de 600.000 iraquíes muer­tos y algunos, con­tan­do causas direc­tas e indi­rec­tas, has­ta de un millón.

A pesar de que la vio­len­cia ha decre­ci­do con­sid­er­able­mente en los últi­mos meses, prác­ti­ca­mente a diario se siguen pro­ducien­do ataques, escara­muzas o aten­ta­dos. Según la ONU, la vio­len­cia se ha con­ver­tido en la prin­ci­pal causa de muerte entre los hom­bres iraquíes de 15 a 59 años des­de 2003.

Des­de el comien­zo de la invasión han muer­to en Irak 174 peri­odis­tas, entre ellos, dos españoles, José Couso y Julio Angui­ta Parado.

2. Los atentados sin fin

Des­de la caí­da de Sadam, los aten­ta­dos, muchos de ellos cometi­dos por sui­ci­das, han sido el pan nue­stro de casi cada día. Miles de per­sonas han per­di­do la vida en ellos, ante una opinión públi­ca occi­den­tal cada vez más insen­si­bi­liza­da, como resul­ta­do de la repeti­ción con­tinúa de noti­cias similares.

El acto de vio­len­cia más bru­tal en estos cin­co años ocur­rió el 14 de agos­to de 2007 en la provin­cia de Nínive. La explosión de cua­tro camiones bom­ba mató al menos a 250 per­sonas (se llegó a hablar de medio mil­lar de muertos).

La sigu­iente cronología, con datos recogi­dos por la agen­cia Efe, resume los aten­ta­dos más graves. A las cifras frías de los muer­tos hay que sumar las de los super­vivientes: las famil­ias, los seres queri­dos, los huér­fanos, los heri­dos y los muti­la­dos, el cli­ma de ter­ror continuo.

  • 29.08.2003. Al menos 85 muer­tos, entre ellos el aya­tolá Al-Hakim, máx­i­mo líder chií, al explotar un coche bom­ba jun­to a la mezqui­ta del Imán Ali, en la ciu­dad san­ta de Nayaf.
  • 01.02.2004. Dos ter­ror­is­tas sui­ci­das cau­san la muerte de al menos 105 per­sonas en las sedes de los dos prin­ci­pales par­tidos kur­dos en Erbil.
  • 02.03.2004. Una cade­na de aten­ta­dos sui­ci­das casi simultá­neos ‑cin­co en Ker­bala y cua­tro en Bag­dad- causa al menos 181 muer­tos, coin­ci­di­en­do con el día de la Ashu­ra chií.
  • 28.02.2005. Al menos 125 muer­tos al explotar un coche bom­ba frente a un cen­tro médi­co en Hilla.
  • 16.07.2005. Al menos 98 muer­tos y 152 heri­dos al accionar un sui­ci­da una car­ga explo­si­va jun­to a un camión de com­bustible en Al Musayeb.
  • 14.09.2005. Al menos 113 muer­tos y 162 heri­dos al explotar un coche bom­ba en el bar­rio chií de Kadimiya, al norte de Bagdad.
  • 18.11.2005. Al menos 83 muer­tos en un doble aten­ta­do sui­ci­da con­tra sendas mezquitas en Janakin.
  • 05.01.2006. Más de cien muer­tos y dece­nas de heri­dos en dos aten­ta­dos sui­ci­das per­pe­tra­dos en la ciu­dad san­ta chií de Ker­bala y en Rama­di, bastión insurgente.
  • 23.11.2006. Al menos 203 muer­tos y más de 250 heri­dos al explotar seis coches bom­ba y var­ios proyec­tiles de mortero, en el bar­rio chií de Ciu­dad Sadr, en Bagdad.
  • 16.01.2007. Al menos 105 muer­tos como con­se­cuen­cia de una cade­na de aten­ta­dos en Bag­dad. De ellos, 70 perecieron en un ataque a la Universidad.
  • 03.02.2007. Un total de 131 muer­tos y 305 heri­dos al explotar un camión bom­ba en un cén­tri­co mer­ca­do de Bagdad.
  • 06.03.2007. Al menos 105 pere­gri­nos chiíes muer­tos y otros 190 heri­dos al hac­er explotar dos sui­ci­das los cin­tur­ones que llev­a­ban car­ga­dos con explo­sivos en Hilla.
  • 27.03.2007. Al menos 152 muer­tos y más de 300 heri­dos en un doble aten­ta­do con camión y coche bom­ba, en Tel Afar. Un día después, al menos otros 47 civiles perdieron la vida en los ataques de repre­salia por esos atentados.
  • 18.04.2007. Al menos 176 muer­tos y casi 200 heri­dos en jor­na­da san­gri­en­ta en Bag­dad. Sólo en uno de los aten­ta­dos, al menos 140 per­sonas murieron tras una explosión en una plaza del cén­tri­co dis­tri­to de Sadriya.
  • 07.07.2007. Un total de 156 muer­tos al explotar un camión car­ga­do con explo­sivos en un mer­ca­do de la zona de Amar­li, al norte de Bagdad.
  • 16-07-2007. Al menos 83 muer­tos en un doble aten­ta­do en Kirkuk. La explosión más grave tuvo lugar en un mer­ca­do, donde estal­ló un camión car­ga­do de explo­sivos. La segun­da tuvo como blan­co la sede del Unión del Pueblo del Kur­dis­tán (UPK).
  • 14.08.2007. Los men­ciona­dos 250 muer­tos de Nínive. Los ataques tuvieron como blan­co la pequeña comu­nidad reli­giosa kur­da de los yazadíes.
  • 01.02.2008. Un total de 98 muer­tos en un doble aten­ta­do con­tra dos mer­ca­dos de ani­males domés­ti­cos en Bag­dad, per­pe­tra­do por dos mujeres sui­ci­das, una de ellas dis­capac­i­ta­da mental.

3. El despilfarro económico

En los días pre­vios a la invasión, Bush fijó el coste de la guer­ra entre 50.000 y 60.000 mil­lones de dólares. Actual­mente, los cál­cu­los más con­ser­vadores sitúan esta can­ti­dad en un bil­lón de dólares, y el pre­mio Nobel de economía Joseph Stiglitz ele­va la cifra has­ta los 3 bil­lones, un coste que Bush ha cal­i­fi­ca­do de «exager­a­do».

«El fraude, el despil­far­ro, el abu­so y la cor­rup­ción en Irak han obsta­c­uliza­do la recon­struc­ción, la pro­duc­ción de petróleo no ha exce­di­do los nive­les de antes de la guer­ra, y los ser­vi­cios de luz y agua potable no están disponibles para la may­oría de iraquíes» (de un informe del Comité de Asi­gna­ciones del Sena­do de EE UU, del pasa­do 11 de marzo).

4. Un país deshecho

Mil­lones de iraquíes carecían aún de acce­so a agua potable y a aten­ción san­i­taria cin­co años después del ini­cio de la guer­ra, en lo que el Comité Inter­na­cional de la Cruz Roja (CICR) con­sid­era «una de las más graves situa­ciones human­i­tarias del mundo».

Casi un ter­cio de la población –unos ocho mil­lones de per­sonas– nece­si­ta ayu­da de emer­gen­cia para sobrevivir.

Según la Orga­ni­zación Mundi­al de la Salud (OMS), siete de cada diez pacientes heri­dos de gravedad en algún hecho de vio­len­cia en Irak mueren en las unidades de urgen­cias y cuida­dos inten­sivos por la escasez de per­son­al médi­co, así como por la fal­ta de med­i­c­i­nas y equipamiento.

5. Un Estado federal y desunido

Aproba­da en refer­én­dum pop­u­lar el 15 de octubre de 2005, con el 78% de los votos, la actu­al Con­sti­tu­ción iraquí describe Irak como un esta­do fed­er­al, en un inten­to de dar respues­ta a los intere­ses con­tra­puestos de las difer­entes comu­nidades que lo integran.

6. Minorías en guerra

La antes hegemóni­ca minoría suní ha per­di­do sus priv­i­le­gios frente a chiíes y kur­dos, que con­trolan el Gob­ier­no, el Par­la­men­to y el Ejérci­to. Por otra parte, la lle­ga­da de los com­bat­ientes de Al Qae­da ha puesto en una situación muy difí­cil a los suníes más mod­er­a­dos. Suníes y chiíes han esta­do inmer­sos durante estos años en una autén­ti­ca guer­ra civil.

7. Un gobierno a medias

El 30 de enero de 2004 se cel­e­braron las primeras elec­ciones leg­isla­ti­vas, que ganó la chií Alian­za Uni­da Iraquí. Ibrahim al Yafari fue elegi­do primer min­istro. En abril, el kur­do Yalal Tabal­a­bani fue nom­bra­do nue­vo presidente.

Tras la aprobación de la nue­va Con­sti­tu­ción, el 15 de diciem­bre de 2005 tuvieron lugar primeras elec­ciones par­la­men­tarias. Chíies y kur­dos reval­i­daron victoria.

Aunque teóri­ca­mente inde­pen­di­ente, y surgi­do de unas elec­ciones democráti­cas, el Gob­ier­no iraquí sigue de hecho bajo la tutela de EE UU y depen­di­en­do de Wash­ing­ton para man­ten­er la seguri­dad en el país. En amplias zonas del país, el líder chií Muq­ta­da Al Sadr y sus insur­gentes tienen tan­to poder o más que el pro­pio Gobierno.

El poder admin­is­tra­ti­vo lo osten­ta actual­mente el Gob­ier­no que pre­side el chií Nuri al Mali­ki, el primer ejec­u­ti­vo estable tras la invasión que acabó con el rég­i­men de Sadam. Inte­gra­do, en prin­ci­pio, por min­istros de todas las ten­den­cias (suníes, chiíes y kur­dos), su con­tinuidad se ha vis­to ame­naza­da tras la reti­ra­da de var­ios gru­pos políti­cos, que coin­ci­den en acusar a al Mali­ki de gob­ernar sin consenso.

Su autori­dad tiene, además, la lim­itación que supone la pres­en­cia en el país de unos 156.000 sol­da­dos extranjeros.

8. Las tropas extranjeras

Cer­ca de 40 país­es, entre ellos España, que secundó la invasión con el Gob­ier­no de José María Aznar, con­tribuyeron con sus tropas en 2003 a la coali­ción multi­na­cional desple­ga­da en Irak.

Más del 50%, sin embar­go, ya ha aban­don­a­do el país. Es el caso de España, que retiró sus tropas a finales de abril de 2004 tras dar la orden en mar­zo el recién elegi­do pres­i­dente, José Luis Rodríguez Zap­a­tero; Sin­ga­pur, Nicaragua, la Repúbli­ca Domini­cana, Hon­duras, Fil­ip­inas, Norue­ga, Tai­lan­dia, Nue­va Zelan­da, Ton­ga, Hun­gría, Por­tu­gal, Holan­da, Ucra­nia, Bul­gar­ia, Japón, Italia, Eslo­vaquia, Dina­mar­ca, Litu­a­nia, Aus­tralia, Geor­gia, Kaza­jistán, Polo­nia y Bosnia Herze­gov­ina, el últi­mo país en hacerlo.

Según cál­cu­los de la agen­cia Efe, en torno a 156.000 efec­tivos inte­gran actual­mente la fuerza inter­na­cional desple­ga­da en el país árabe, com­pues­ta may­ori­tari­a­mente por esta­dounidens­es, y den­tro de la cual tam­bién par­tic­i­pan el Reino Unido, Corea del Sur, Rumanía y otros país­es en un número más reduci­do. Corea del Sur ya ha anun­ci­a­do la reti­ra­da de sus tropas para el próx­i­mo día 20.

Esta­dos Unidos invadió Irak con 150.000 sol­da­dos, y ha lle­ga­do a desple­gar a 160.000 en oca­siones espe­ciales, como el refer­én­dum con­sti­tu­cional de 2006 o durante peri­o­dos de espe­cial violencia.

En julio de 2008, el con­tin­gente esta­dounidense se redu­jo has­ta los 146.000 sol­da­dos tras la reti­ra­da de unos 24.000, cifra que sigu­ió reba­ján­dose has­ta los 140.000 efec­tivos has­ta sep­tiem­bre. En enero de 2009, está pre­vis­to que una de las brigadas, integra­da por cer­ca de 5.000 sol­da­dos, no sea reem­plaza­da.

El Reino Unido, por su parte, es el segun­do país en número de efec­tivos: 4.000 en la actu­al­i­dad, todos ellos en Baso­ra, en el sur de Irak.

9. Los derechos humanos

Irak sigue sien­do uno de los país­es más peli­grosos del mun­do en lo que se refiere a los dere­chos humanos, según informe de Amnistía Inter­na­cional del pasa­do mes de marzo.

En el mis­mo informe se señala que siguen recibién­dose informes de deten­ciones arbi­trarias, reclu­siones y tor­tu­ra inclu­so en las provin­cias kur­das, y que la disiden­cia políti­ca pací­fi­ca ape­nas se tol­era. Se ha detenido sin car­gos a opos­i­tores políti­cos, y los homi­cidios por motivos de ‘hon­or’ (mujeres que mueren a manos de sus famil­ias) con­tinúan sien­do un problema.

10. Abu Ghraib

La ocu­pación de Irak ha sido tam­bién el esce­nario de uno de los episo­dios más negros de la his­to­ria reciente de EE UU: las tor­turas y abu­sos per­pe­tra­dos por sol­da­dos esta­dounidens­es a pri­sioneros iraquíes en la cár­cel de Abu Ghraib, un lugar que ya era tris­te­mente famoso, a su vez, por las tor­turas del rég­i­men de Sadam a sus pri­sioneros políticos.

Los hechos ocur­rieron a prin­ci­p­ios del 2003 y fueron cometi­dos por el per­son­al de la Briga­da 372 de la Policía Mil­i­tar de los EE UU, agentes de la CIA y con­tratis­tas involu­cra­dos en la ocu­pación de Irak. La his­to­ria sal­ió a la luz gra­cias a diver­sos informes e infor­ma­ciones peri­odís­ti­cas, y al darse a cono­cer fotografías de las tor­turas que con­mo­cionaron a la opinión públi­ca mundial.

El Depar­ta­men­to de Defen­sa expul­só a 17 sol­da­dos y ofi­ciales del ser­vi­cio y siete sol­da­dos fueron acu­sa­dos de aban­dono del ser­vi­cio, mal­tra­to, asalto agrava­do y lesiones per­son­ales. Otros siete sol­da­dos fueron sen­ten­ci­a­dos a prisión, reba­ja­dos de ran­go y dados de baja del ser­vi­cio en for­ma deshon­rosa. Dos más, el espe­cial­ista Charles Grane y su novia Lyn­ndie Eng­land, fueron sen­ten­ci­a­dos a 10 y 3 años de cár­cel. La respon­s­able de la prisión, Brigadier Gen­er­al Janis Karpin­s­ki, fue reba­ja­da de su ran­go a coronel.

En 2006, una vein­te­na de aso­cia­ciones de dere­chos humanos deman­daron al entonces sec­re­tario de Defen­sa de EE UU, Don­ald Rums­feld y a otros car­gos esta­dounidens­es en el Tri­bunal Supre­mo alemán de Karl­sruhe por crímenes de guerra.

El pasa­do jueves, la comisión de Ser­vi­cios Arma­dos del Sena­do de EE UU hizo respon­s­able a Rums­feld y a otros altos car­gos de los abu­sos cometi­dos, tan­to en Abu Ghraib como en Guantánamo.

El informe, pre­sen­ta­do por el ex can­dida­to repub­li­cano a la pres­i­den­cia John McCain y por el demócra­ta Carl Levin, desta­ca que «el abu­so de detenidos no se puede atribuir sim­ple­mente a ‘malas hier­bas’ que actu­a­ban por su cuen­ta» y con­sid­era que con­sid­er­an que el ori­gen del uso de estos méto­dos será un mem­o­rán­dum fir­ma­do por Bush el 7 de febrero de 2002 en el que declar­a­ba que las Con­ven­ciones de Gine­bra no pro­te­gen a los detenidos sospe­chosos de ser miem­bros de Al Qae­da o del movimien­to talibán.

Has­ta aho­ra, la Casa Blan­ca ha cul­pa­do siem­pre a man­dos intermedios.

11. Blackwater

Uno de los momen­tos de may­or ten­sión entre los gob­ier­nos esta­dounidense e iraquí fue el lla­ma­do caso Black­wa­ter. En 2007, cin­co miem­bros de esta empre­sa de seguri­dad pri­va­da (uti­liza­da por EE UU como apoyo a sus tropas en Irak y Afgan­istán) dis­pararon sin provo­cación pre­via sobre civiles desar­ma­dos en Bag­dad y mataron a 14 per­sonas, ningu­na de ellas pertenecientes a la insurgencia.

Fueron acu­sa­dos de homi­cidio y, final­mente, el pasa­do lunes se entre­garon, jun­to con un sol­da­do, ante las autori­dades fed­erales estadounidenses.

12. El petróleo

El con­trol de los enormes recur­sos petroleros iraquíes fue una de las prin­ci­pales causas de la guer­ra. No obstante, cin­co años después, estas reser­vas no han logra­do fre­nar el alza del pre­cio del crudo.

Irak era, has­ta el embar­go impuesto por la ONU en 1991, el segun­do país expor­ta­dor de petróleo después de Ara­bia Saudí. Miem­bro de la Orga­ni­zación de País­es Expor­ta­dores de Petróleo (OPEP), el país se encuen­tra actual­mente exclu­i­do del sis­tema de cuo­tas del car­tel debido a la inesta­bil­i­dad y la vio­len­cia que padece, y su pro­duc­ción ron­da actual­mente los 2,3 mil­lones de bar­riles diar­ios, infor­ma Efe.

13. Beneficiados

Uno de los pocos ben­e­fi­ci­a­dos de la guer­ra ha sido, prob­a­ble­mente, la empre­sa Kel­log Brown and Root, ex fil­ial de Hal­libur­ton, una com­pañía de ser­vi­cios petroleros que estu­vo dirigi­da por el actu­al vicepres­i­dente de EE UU, Dick Cheney, y que ha obtenido impor­tantes con­tratos des­ti­na­dos a ali­men­tar a sol­da­dos, sum­in­is­trar com­bustible y con­stru­ir infraestruc­turas para el Ejérci­to de EE UU desple­ga­do en Irak.

Según Defense Indus­try Dai­ly, las activi­dades de esta empre­sa le han repor­ta­do ingre­sos de 15.400 mil­lones de dólares (9.865 mil­lones de euros).

14. Afganistán

Obse­sion­a­do por la guer­ra de Irak y empan­tana­do en los prob­le­mas que ha con­ll­e­va­do la ocu­pación, el Gob­ier­no de EE UU dejó de lado la situación de Afgan­istán, cuya solu­ción parece aho­ra más lejos inclu­so que hace cin­co años.

«Se suponía que la de Afgan­istán iba a ser la guer­ra jus­ta, la guer­ra que EE UU iba a ganar, pero, debido a la desa­ten­ción de la Admin­is­tración Bush, inclu­so la guer­ra jus­ta va mal» (The New York Times en un editorial).

15. Oriente Medio

La guer­ra en Irak durante los cin­co años tran­scur­ri­dos des­de la caí­da de Sadam ha con­tribui­do de un modo muy impor­tante a la rad­i­cal­ización del con­flic­to gen­er­al en Ori­ente Medio, y par­tic­u­lar­mente entre israelíes y palesti­nos y en Irán.

La políti­ca de la Admin­is­tración Bush ha elim­i­na­do a Esta­dos Unidos como poten­cia respeta­da por todas las partes a la hora de medi­ar, y ha ali­men­ta­do el odio de los gru­pos más extrem­is­tas, que han encon­tra­do en la guer­ra de Irak una jus­ti­fi­cación para sus actos.

16. Los otros desastres

Jun­to a la catástrofe humana y económi­ca, la invasión tra­jo tam­bién un desas­tre cul­tur­al sin precedentes.

Además de los daños cau­sa­dos en restos arque­ológi­cos y del aban­dono de yacimien­tos (unos 10.000 fueron deja­dos a su suerte y han sido pas­to de ladrones y saque­adores) y de bienes cul­tur­ales de todo tipo, los hechos más graves se pro­du­jeron a los pocos días de la toma de Bag­dad, cuan­do, ante la pasivi­dad de las tropas de ocu­pación, se pro­du­jo el saqueo del Museo Nacional de Bag­dad (más de 200.000 piezas robadas) y de la Bib­liote­ca Nacional.

Las piezas sus­traí­das van recu­perán­dose poco a poco, pero una gran parte del daño per­pe­tra­do es ya irreversible.

Tam­bién los daños medioam­bi­en­tales con­se­cuen­cia de las guer­ras (ésta y la Primera Guer­ra del Gol­fo) han sido impor­tantes. EE UU usó armas con uranio empo­bre­ci­do, un ele­men­to alta­mente con­t­a­m­i­nante y que puede resul­tar tóx­i­co, según informes de Naciones Unidas. Se cal­cu­la que al menos 350 lugares de Irak fueron con­t­a­m­i­na­dos durante los bombardeos.

17. Lo que piensan los iraquíes

Una encues­ta real­iza­da entre 2.000 iraquíes, encar­ga­da por la BBC, ABC News y NHK, y pub­li­ca­da a finales del año pasa­do, rev­e­la­ba que cer­ca del 70% con­sid­er­a­ban un fra­ca­so la actuación las tropas estadounidenses.

Además, el 60% de los iraquíes opin­a­ba que los ataques con­tra las fuerzas lid­er­adas por EE UU están jus­ti­fi­ca­dos (afir­ma­ción que com­partía el 93% de los suníes, frente al 50% de los chiíes).

A pesar de todo, los iraquíes son opti­mis­tas: más del 50% pien­san que sus vidas son bue­nas, por lo menos des­de los últi­mos tres años, según otra encues­ta pos­te­ri­or encar­ga­da hace unos meses por los mis­mos medios.

Este son­deo rev­ela asimis­mo que, aunque la may­oría de los iraquíes creen que las tropas de los EE UU están hacien­do las cosas mal, el número de gente que quiere que los esta­dounidens­es se vayan del país ha ido dis­min­uyen­do poco a poco.

El estu­dio tam­bién señala, por otro lado, que la población está cada vez más divi­di­da: sólo el 33% de los suníes son felices con sus vidas, com­para­do con el 62% de los chiíes y el 73% de los kurdos.

18. Lo que piensan los estadounidenses

En EE UU, mien­tras tan­to, las encues­tas dicen que alrede­dor de dos ter­ceras partes de los ciu­dadanos esta­dounidens­es con­sid­er­an que la guer­ra fue un error. Un reciente son­deo real­iza­do para la CNN rev­e­la­ba que el 66% de los ciu­dadanos se mues­tra con­trario a la guer­ra de Irak y sólo el 32% la defiende.

19. Bush

La guer­ra y la ocu­pación de Irak es el prin­ci­pal moti­vo por el que George W. Bush dejará la Casa Blan­ca con el índice de pop­u­lar­i­dad más bajo de un pres­i­dente de EE UU en la era mod­er­na (desaprue­ba su gestión el 76% de los ciu­dadanos según una últi­ma encues­ta de la CNN).

Bush ha recono­ci­do parte del fra­ca­so y recien­te­mente llegó a admi­tir inclu­so que «haber creí­do» que había armas de destruc­ción masi­va en Irak ha sido el «gran error» de su manda­to.

En cualquier caso el pres­i­dente entiende que, aunque «nadie puede dis­cu­tir que esta guer­ra ha tenido un alto coste en vidas y en dinero, esos costes eran nece­sar­ios cuan­do con­sid­er­amos el coste que ten­dría la vic­to­ria de nue­stros ene­mi­gos en Irak. El mun­do es mejor y EE UU más seguro porque inter­vin­i­mos en Irak».

20. El futuro

Las tropas esta­dounidens­es están pre­sentes en Irak gra­cias a un manda­to dado por el Con­se­jo de Seguri­dad de la ONU que vence el próx­i­mo 31 de diciem­bre. No obstante, el pasa­do 28 de noviem­bre el Par­la­men­to iraquí aprobó un acuer­do con EE UU para per­mi­tir a los sol­da­dos esta­dounidens­es con­tin­uar en el país has­ta finales de 2011.

El pres­i­dente elec­to de EE UU, el demócra­ta Barack Oba­ma, ha dicho que su Gob­ier­no, que se ini­cia el 20 de enero, sacará de Irak a las unidades de com­bate en 16 meses. En con­tra de sus planes jue­ga la demostra­da inca­paci­dad de las fuerzas de seguri­dad locales a la hora de man­ten­er la esta­bil­i­dad en el país.

Con respec­to a las tropas del Reino Unido, el Ejec­u­ti­vo británi­co fil­tró este miér­coles a la pren­sa que comen­zará a reti­rar sus tropas de Irak el próx­i­mo mes de mar­zo y que pre­tende cul­mi­nar el repliegue en junio, cuan­do ya sólo quedarán en el país árabe unos cuan­tos cien­tos de ofi­ciales del Ejérci­to ded­i­ca­dos a la for­ma­ción de las tropas y fuerzas de seguri­dad locales.