El avispero afgano

Al menos cuatro soldados estadounidenses de la OTAN desplegados en Afganistán murieron este viernes a causa de la explosión de una bomba. Con ellos son ya 415 los militares occidentales (88 de ellos, incluido el fallecido el pasado día 7, españoles) que han perdido la vida en la misión en el país asiático este año, el más sangriento desde que empezó la guerra.

Cuando se acaban de cumplir ocho años desde el comienzo del conflicto (más de lo que duró, por ejemplo, toda la II Guerra Mundial), Afganistán aparece como un laberinto de cada vez más difícil salida, habiendo superado incluso a Irak en el número de noticias trágicas que nos llegan casi a diario.

¿Qué está ocurriendo? ¿Qué hacen allí las tropas españolas? ¿Cuántos soldados hay, desde cuándo y hasta cuándo? ¿Qué presencia tienen el resto de los países? ¿Cómo es el Gobierno afgano y qué ha ocurrido en las últimas elecciones? ¿En qué situación se encuentra la población local? ¿Qué planes tiene Estados Unidos? Éstas son las principales claves, ordenadas de la A a la Z.

A

Afganistán

Los datos básicos del escenario del conflicto:

  • Situación y límites: Situado en el suroeste de Asia, sin costas y muy montañoso, Afganistán limita al norte con las antiguas repúblicas soviéticas de Turkmenistán, Uzbekistán y Tajikistán, al oeste con Irán, al noreste con la República Popular China y al sur y al este con Pakistán.
  • Superficie: 652.225 Km2, divididos en 34 provincias.
  • Población: 27.407.000 habitantes (2007). La composición social es tribal y multiétnica, con alrededor de un 38% de pastunes, un 28% de tayikos, un 19% de hazaras, un 6% de uzbekos y pequeñas poblaciones de otros grupos de origen turcomano.
  • Capital: Kabul, con cuatro millones de habitantes (2006).
  • Idiomas: Pastún (el más hablado) y dari (la lengua comercial). Las etnias tayika, hazara y uzbeka tienen su lengua propia.
  • Religión: cerca del 80% de los habitantes son musulmanes sunníes y algo menos del 20%, chiíes.
  • Indicadores sociales: La esperanza de vida está en torno a los 43,8 años y la tasa de analfabetismo supera el 70%.
  • Sistema de Gobierno: Presidencialista y centralista, según prevé la Constitución del país, ratificada el 16 de enero de 2004, tras el derrocamiento del régimen talibán.

B

Balance de víctimas

Más de 6.300 personas murieron en 2008 víctimas de la violencia en Afganistán, y cerca de 4.400 perecieron durante 2007.

C

Civiles

La ONU ha advertido del incremento en el número de víctimas civiles: En 2008  perecieron 2.228 y sólo en el primer semestre de 2009 iban ya 1.013 civiles muertos, tanto en acciones bélicas como en los numerosos atentados que sacuden constantemente el país. Ello supone un aumento del 24% respecto al mismo periodo del año anterior.

De estas víctimas, 595 perdieron la vida a manos de las fuerzas insurgentes, y 310 a causa de ataques de las tropas regulares afganas e internacionales.

Causas y origen del conflicto

Entre 1999 y 2000, la ONU sancionó al régimen talibán fundamentalista afgano. Aislado y con una economía paralizada, Afganistán desafió a EE UU en 2001 al negarse a entregar al presunto responsable de los atentados del 11 de septiembre, Osama Bin Laden.

La negativa provocó la intervención armada sobre Afganistán y el rápido derrocamiento del régimen integrista, que en noviembre de 2001 sucumbía a la acción combinada de los bombardeosmuyaidines, unidos ahora en la estadounidenses y la ofensiva de los antiguos Alianza del Norte.

Ante el vacío de poder creado,  la Conferencia de Bonn (diciembre de 2001)  designó a Hamid Karzai como presidente interino del país y contempló la redacción de una nueva Constitución y la celebración de elecciones.

Desde entonces, el Gobierno afgano libra una guerra contra la insurgencia talibán, apoyado por una fuerza internacional al mando de la OTAN y liderada por EE UU.

D

Deterioro

Lejos de consolidarse la seguridad, la violencia se ha recrudecido en el país durante los últimos años (a partir de 2005 y, especialmente, desde 2007), mientras que los talibanes han expandido sus acciones a amplias franjas del territorio afgano.

Diferencias con Irak

Existen cinco diferencias fundamentales entre los dos conflictos, según señala Ricard González en El Mundo:

  • A diferencia de lo que ocurría con Al Qaeda en Irak, donde la organización terrorista es vista como algo ajeno al país, los talibanes sí forman parte del tejido social afgano.
  • Con Sadam Husein, Irak poseía un Estado centralizado y fuerte. En Afganistán el Estado siempre ha sido débil, con una configuración más tribal. Construir un Estado legítimo, necesario para acabar con la insurgencia, es mucho más difícil.
  • Pese a sus muchas irregularidades, las elecciones en Irak han sido más democráticas y limpias que las celebradas en Afganistán, lo que hace que la legitimidad del Gobierno afgano sea menor.
  • Irak, Siria e Irán han servido de refugio a los insurgentes iraquíes, pero nada comparado con el santuario de que gozan los rebeldes afganos en Pakistán.
  • La orografía afgana, llena de montañas, juega a favor de la insurgencia. En Irak, el desierto juega en su contra.

E

España

Las claves de la presencia española en Afganistán:

Cuántos. La misión española en Afganistán es, tras la del Líbano, la más numerosa de las que desarrolla España en el exterior, con alrededor de un millar de efectivos, después de que el 23 de septiembre el Congreso autorizara el envío de un contingente permanente de 220 militares más. A la dotación permanente hay que sumar los 80 militares enviados para asumir la dirección del aeropuerto de Kabul, y 12 instructores encargados de adiestrar una unidad militar afgana. Además, España envió 450 militares para velar por la seguridad durante las elecciones del pasado 20 de agosto. Una parte de este contingente permanecerá en el país para integrar la dotación permanete adicional de 220 militares.

Desde cuándo. España participa en la misión de paz en Afganistán desde enero de 2002, dentro de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF).

Hasta cuándo. El Pleno del Congreso rechazó el pasado día 13 una moción del grupo parlamentario de IU-ICV-ERC en la que se pedía al Gobierno establecer un calendario de retirada de las tropas españolas destacadas en Afganistán. Todos los grupos, salvo el de IU y el BNG, votaron en contra del repliegue y de abrir una reflexión sobre la presencia de tropas en Afganistán, los resultados de la misión española, su coste económico y la seguridad de los soldados.

Dónde. El contingente español dirige la Base de Apoyo Avanzada (FSB) en Herat y el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) de Qala i Naw, en la provincia de Badghis, en el oeste del país. También hay personal español en el Cuartel General de Mando Regional de Herat, liderado por Italia; en el Cuartel General de ISAF en Kabul; y un destacamento aéreo en la base estadounidense de Manás (Kirguizistán).

Fallecidos. Un total de 88 militares españoles han perdido la vida desde 2002 en Afganistán o en la misión relacionada con este país. De ellos, siete han muerto por acción de guerra, 79 en accidentes aéreos (62 en el Yak-42 y 17 en el helicóptero Cougar), uno en accidente de tráfico y uno por infarto de miocardio. La de Afganistán es la misión que más vidas humanas ha costado a España, seguida de la misión de Bosnia-Hercegovina, con 23 muertos. También es la primera misión donde las tropas españolas han sufrido un atentado suicida.

Combate. Las tropas españolas se han visto envueltas en acciones de combate directo, así como en atentados y emboscadas. Una de las acciones más duras tuvo lugar el pasado 3 de septiembre, cuando los soldados españolas repelieron, durante más de seis horas, un ataque insurgente en Sabzak. No hubo bajas personales entre los españoles, pero sí 13 fallecidos y tres heridos entre los atacantes.

Estados Unidos

Como parte de la nueva estrategia de EE UU en Afganistán, el presidente Barack Obama autorizó en marzo el envío de 21.000 soldados, con el objetivo de situar el contingente de EE UU en 68.000 a finales de año, la cifra más alta desde el comienzo de la guerra en 2001.

No obstante, el Pentágono habría comenzado el despliegue de 13.000 efectivos más (tropas de apoyo, ingenieros, personal médico, expertos en inteligencia y policía militar), no anunciadosThe Washington Post. previamente, según informó

Con el envío de este contingente, el total de tropas aprobadas por Obama quedaría en 34.000 soldados, aunque, este aumento no variará el máximo de 68.000 efectivos, cifra que duplica el número de militares desplegados cuando Bush finalizó su mandato.

Estrategia

El deterioro de la seguridad ha sido el argumento esgrimido por Obama para impulsar la implicación internacional en el conflicto afgano.

La nueva estrategia estadounidense se basaría en incrementar el esfuerzo militar potenciando al mismo tiempo el lado civil, aumentar la ayuda económica y promover la afganización del conflicto.

Ejército afgano

Entrenado por las fuerzas de la OTAN, el ejército afgano cuenta actualmente con cerca de 50.000 hombres, aunque está previsto que aumente hasta los 76.000 efectivos.

Elecciones

Según los resultados aún provisionales de las elecciones presidenciales del 20 de agosto, el actual presidente, Hamid Karzai, rozaría la mayoría absoluta con más del 46% de los votos, al 74% escrutado.

F

Fraude

El pasado día 11, el enviado especial de la ONU en Afganistán aseguró que durante los comicios presidenciales se produjo un «fraude generalizado», aunque no concretó el impacto que tuvo en los resultados.

G

Guardias civiles

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) se mostró este miércoles contraria a aumentar el número de guardias civiles en Afganistán porque, a su juicio, «no están preparados» ni tienen la formación adecuada para acudir a una «zona de conflicto y en guerra».

H

Herat

La Base de Apoyo Avanzado de Herat es el punto neurálgico para la reconstrucción española de esta provincia del oeste de Afganistán.

La base está ocupada por un contingente militar hispano-italiano y cuenta con un hospital de campaña que atiende a todos los militares de la ISAF de esta región, así como a los diversos cooperantes internacionales, y está gestionado principalmente por médicos del Ejército del Aire español.

I

ISAF

La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, por sus siglas en inglés) es la misión militar internacional que, al mando de la OTAN, se está llevando a cabo en Afganistán.

Su objetivo es ayudar al gobierno afgano a extender y ejercer su autoridad e influencia en el territorio, así como a crear las condiciones necesarias para su reconstrucción y estabilización después de la guerra.

Actualmente cubre el total del territorio de Afganistán, con un total de 67.700 efectivos de 41 países y 25 Equipos de Reconstrucción Provincial.

La ISAF fue la primera, y hasta ahora la mayor, misión de la OTAN fuera de Europa.

J

‘Jirga’ de la paz

En agosto de 2007, un total de 700 líderes tribales, clérigos, representantes gubernamentales y de la sociedad civil de Afganistán y Pakistán se reunieron en un encuentro histórico para buscar formas conjuntas de luchar contra los talibanes y Al Qaeda. La reunión, denominada «jirga» (asamblea, en pastún), tuvo pocos efectos prácticos.

K

Karzai, Hamid

El actual presidente de Afganistán, un musulmán de la etnia pastún, luchó contra el ejército soviético en la década de los años 80 y participó después en el Gobierno afgano desde 1987 a 1991. Con la llegada del régimen talibán, se exilió a París.

Fue designado presidente de la Administración Transitoria en 2001 tras la Conferencia de Bonn, después de la invasión de EE UU, y presidente interino en 2002.

En 2004 venció en las elecciones presidenciales con un 55,4%.

Kandahar

La caída de esta ciudad, a principios de diciembre de 2001, supuso el final del régimen talibán.

L

‘Libertad duradera’

Nombre de la operación militar llevada a cabo por EE UU, con apoyo del Reino Unido, que acabó con el régimen talibán afgano. Los bombardeos comenzaron el 7 de octubre de 2001 (menos de un mes después de los atentados del 11‑s), y el 13 de noviembre cayó Kabul.

M

McChrystal, Stanley

Es el comandante de la OTAN al mando de la ISAF en Afganistán, y ha señalado en un informe confidencial que necesita más tropas (entre 30.000 y 40.000 soldados), añadiendo que sin refuerzos la misión «probablemente terminará en una derrota».

El informe de McChrystal causó malestar en la Casa Blanca y enfrió las relaciones entre el militar y el presidente de EE UU, Barack Obama.

Mujeres

A pesar del fin del régimen talibán, y tras más de ocho años de intervención internacional, la situación de la mujer en Afganistán no ha mejorado mucho.

Según informaba Ramón Lobo en El País, las mujeres apenas votaron en las elecciones del 20 de agosto.

Además, ocho de cada diez mujeres sufren violencia doméstica y un 60% son obligadas a contraer matrimonio antes de cumplir 18 años (datos de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas y la Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán). El 95% de las niñas que comienzan primaria no terminan secundaria y el 85% de las mujeres son analfabetas (frente al 50% de los hombres).

N

Niños

Según datos de Unicef, más de 600 niños menores de cinco años mueren todos los días en Afganistán a causa de enfermedades prevenibles, y unas 50 mujeres afganas fallecen a diario por complicaciones durante el embarazo y el parto. Más de dos millones de menores no van a la escuela primaria.

O

‘Operación Aquiles’

En la zona meridional del país comenzó a principios de marzo de 2007 la denominada Operación Aquiles, la mayor ofensiva conjunta lanzada por la OTAN y las fuerzas afganas, con unos 5.500 militares y el objetivo de expulsar a los talibanes.

Opio

La producción y el tráfico de drogas es la principal fuente de divisas del país (una quinta parte del PIB). De hecho, Afganistán genera cerca del 93% de la producción mundial de opio, un cultivo que se redujo durante los últimos años del régimen talibán, pero que volvió a incrementarse drásticamente tras su caída, a finales del 2001.

Pese a que el cultivo de amapola cayó en 2008 un 19%, el país continúa siendo el mayor productor de opio del mundo.

P

Pobreza

Devastado por 25 años de guerra civil, alternados con periodos de persistente sequía, Afganistán es uno de los más pobres del mundo, con casi tercio de la población (7,3 millones de personas) amenazada por el hambre, según denunció la ONG Oxfam.

Países de la coalición internacional

La fuerza internacional de la ISAF está integrada por un total de 42 países, 28 de ellos (incluida España), pertenecientes a la OTAN. El país con más efectivos es EE UU (31.855). Le siguen el Reino Unido (9.000), Alemania (4.245), Francia (3.070), Canadá (2.830), Italia (2.795), Holanda (2.160), Polonia (2.025), Australia (1.200) y España (1.000).

Q

Qala i Naw

En la base de Qala i Naw, España tiene desplegados alrededor de 250 efectivos, entre militares y cooperantes.

R

Reino Unido

El Reino Unido se comprometió esta semana a elevar el número de sus soldados en Afganistán a 9.500, según informó el primer ministro, Gordon Brown, y siempre y cuando otros países aumenten también su contingente. La medida supone un incremento de 500 militares.

S

Sarkozy, Nicolas

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, indicó el pasado jueves que este país no enviará más soldados a Afganistán. «¿Es necesario permanecer en Afganistán? Yo digo que sí. Y quedarse para ganar. Pero Francia no enviará ni un soldado más», dijo.

Sobornos

Italia y Francia desmintieron firmemente este jueves que hayan sobornado a grupos radicales talibanes para mantener la paz en algunas regiones de Afganistán, tal y como había denunciado el diario británico The Times. El Gobierno italiano calificó de «completamente infundada» la noticia y ha amenazado con querellarse contra el periódico.

The Times citó a oficiales militares occidentales, incluyendo altos mandos de la OTAN, quienes hablaron bajo la condición de no ser identificados.

Según declaraciones a AFP de un alto oficial afgano, que quiso mantener el anonimato, «numerosos países de la OTAN que operan en zonas rurales de Afganistán, inclusive Italia, pagan a los insurgentes para que sus soldados no sean atacados».

Shna Tapa

Localidad de la provincia de Kinduz donde, el pasado 3 de septiembre, un bombardeo de la OTAN dejó más de medio centenar de muertos, entre ellos un gran número de civiles.

T

Talibanes

Los talibanes (o talibán, plural pastún de la palabra árabe talib, estudiante) son un movimiento fundamentalista islámico que surgió en 1994 en el sur de Afganistán, en torno al mulá Mohamed Omar.

Integrados originalmente por jóvenes formados en escuelas coránicas, ganaron adeptos al presentarse como garantes del orden y de la unidad de un país sumido desde hacía 15 años en un guerra ininterrumpida, tras la ocupación de la URSS en 1979.

Una vez en el poder, impusieron sus propias leyes, caracterizadas por una vuelta a costumbres casi medievales, un extremo puritanismo religioso y el atropello de los derechos humanos.

Prohibieron a las mujeres trabajar fuera de casa, les impusieron el uso del burka y cerraron las escuelas femeninas. Los hombres fueron obligados a dejarse barba, se clausuraron los cines y se prohibieron la música, el fútbol, el ajedrez y los juegos de azar.

El régimen estableció además la lapidación de los adúlteros, la amputación de manos a los ladrones, la flagelación a los homosexuales y la pena de muerte a los musulmanes afganos que se convirtieran a otra religión.

Fueron expulsados del poder por la invasión estadounidense en 2001 y comenzaron la insurgencia. Controlan cerca del 54% del territorio afgano.

U

UNAMA

Es el nombre de la misión de Naciones Unidas para Afganistán. Se encarga de coordinar los esfuerzos políticos internacionales en el país, de supervisar y promover las elecciones y de facilitar ayuda humanitaria.

V

Visitas oficiales

El contingente español ha recibido desde 2002 varias visitas oficiales, entre ellas, las del rey (diciembre de 2007), el príncipe Felipe (junio de 2008) y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (diciembre de 2005).

Los ministros de Defensa son los que más se han prodigado. Tanto Federico Trillo, José Bono y José Antonio Alonso, como la actual ministra, Carme Chacón, se han desplazado a Afganistán para apoyar la labor de los soldados españoles, o en ocasiones especiales, como las repatriaciones de militares fallecidos.

«Vendidos»

La madre del militar fallecido el pasado día 7 en Afganistán, Concepción Santana, aseguró que los soldados españoles «están vendidos» en el país afgano ya que «desgraciadamente» su armamento es «muy antiguo», y pidió la completa retirada de tropas españolas.

W

Web

Toda la información sobre Afganistán, en la Minuteca de 20minutos.es.

Y

Yak-42

El 26 de mayo de 2003, el peor accidente sufrido por las Fuerzas Armadas Españolas en su historia segaba en Turquía las vidas de 75 personas, 62 de ellas, españolas (61 militares y un guardia civil).

Todos ellos formaban parte de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán, y regresaban a casa tras permanecer cuatro meses en este país asiático y en Kirguizistán.

Z

Zapatero

El pasado martes, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodrígez Zapatero, garantizó al presidente estadounidense en la Casa Blanca que España «hará el máximo esfuerzo en Afganistán y en otras zonas del mundo».

Zapatero destacó que el compromiso de España  en Afganistán es «firme y sólido»; «Garantizar la estabilidad y la seguridad y reducir la amenaza de los talibán es esencial para que la gente pueda tener un futuro. Seguiremos la cooperación en la formación de las fuerzas afganas y con apoyo económico», indicó.

Las 10 tareas de Barack Obama en el exterior

El presidente electo de Estados Unidos tiene ante sí el trabajo de finalizar dos guerras, y asume el poder en medio de una de las peores crisis de los últimos años en Oriente Próximo. También tendrá que lidiar con Rusia, Irán, Venezuela…

Estos son los 10 temas principales sobre los que tendrá que trabajar Barack Obama en el exterior, tras su toma de posesión este martes.

1. IRAK

La tarea

Resolver la empantanada situación creada por la guerra de Irak, logrando un país estabilizado y sin tropas estadounidenses, será una de las tareas más importantes y, a la vez, más difíciles del nuevo gobierno de Barack Obama.

Casi seis años después de la invasión de Irak por EE UU y sus aliados, George W. Bush dijo esta misma semana en su discurso de despedida que el país árabe es «una democracia en el corazón de Oriente Medio».

Al margen de que el Gobierno iraquí dependa aún totalmente de EE UU, o de que la situación política esté aún muy lejos de estabilizarse, y pese a que la violencia ha disminuido en los últimos meses, el balance de la ocupación estadounidense en Irak resulta, sin embargo, demoledor.

En los años posteriores a la invasión, y sin contar las bajas producidas durante la ocupación en sí o las de otros países aliados, han muerto en Irak, en combates, enfrentamientos y atentados terroristas, más de 4.000 soldados estadounidenses y han resultado heridos 30.000. El número de víctimas civiles no se sabe con exactitud. Según Bush, ronda las 30.000. Otras fuentes elevan esta cifra a 82.000. La mayoría hablan de 600.000 iraquíes muertos y algunos, contando causas directas e indirectas, hasta de un millón.

La guerra le ha costado a EE UU entre 60.000 millones de dólares (según Bush) y 3 billones (según algunos expertos). Casi un tercio de la población iraquí necesita ayuda de emergencia para sobrevivir y escándalos como las torturas en Abu Ghraib o los beneficios obtenidos por empresas privadas estadounidenses han deteriorado considerablemente la imagen de EE UU en el mundo.

Las promesas

Obama ha dicho que su Gobierno sacará de Irak a las unidades de combate estadounidenses en un plazo de 16 meses. En una entrevista a The New York Times, el presidente electo dijo que «en Irak no hay opciones buenas. No las hay desde hace mucho tiempo. No me sorprendería que hubiera picos de violencia al iniciar la retirada. Pero durante esos 16 meses voy a instrumentar una gestión diplomática firme y sistemática, no sólo con las facciones de la región, sino también con Irán, Siria, los saudíes, Jordania y con los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU».

2. AFGANISTÁN

La tarea

Han pasado más de ocho años desde que EE UU invadiera Afganistán y derrocara al gobierno talibán, como parte de la lucha del Gobierno de Bush contra el terrorismo internacional tras los atentados del 11‑S, y en un intento de capturar al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, quien sigue libre.

Según Bush, Afganistán es ahora «una joven democracia que lucha contra el terrorismo y anima a las niñas a ir a la escuela», pero la realidad es que se trata, también, de un país destrozado por la guerra en el que aún no han cesado los combates entre tropas gubernamentales e insurgentes, y desde donde se sigue produciendo un goteo incesante de muertos, tanto civiles afganos como soldados de las tropas internacionales desplegadas (españoles incluidos).

En 2008 las bajas de la OTAN aumentaron considerablemente, con más muertos en junio, julio y agosto que en Irak. A finales de año, el país seguía en un clima de guerra constante y, según publicó el Financial Times, con un descontento creciente con el gobierno de Hamid Karzai.

Entre las tareas de Obama, una de las más importantes será el establecimiento de una fecha para la conclusión de esta guerra.

Las promesas

Junto a la retirada de las tropas de Irak, la otra gran promesa de Obama ha sido incrementar el número de soldados estadounidenses en Afganistán para tratar de aumentar las condiciones de seguridad en el país asiático.

Para el verano de 2009 podrían ser enviados a este país entre 20.000 y 30.000 militares más, duplicando el número de efectivos que se encuentran desplegados actualmente.

3. ORIENTE PRÓXIMO

La tarea

Obama llega al poder en uno de los momentos más críticos y difíciles dentro de la ya de por sí complicada situación de Oriente Próximo, tras una ofensiva israelí sobre Gaza que, hasta el momento, ha dejado ya más de mil muertos (la mitad de ellos, civiles), y con las posturas de ambas partes completamente radicalizadas.

Tras los tímidos avances alcanzados durante la era Clinton, la Administración Bush apenas ha hecho nada para impulsar un proceso de paz que lleva ya más de una década más muerto que vivo, y lo que ha hecho (incluida la última conferencia apadrinada por Bush hace tan sólo unos meses, de la que ya no queda ni el recuerdo) ha sido poco efectivo o sencillamente contraproducente.

Gran parte de lo que pase dependerá de cómo se resuelva la ofensiva actual, pero, en cualquier caso, Obama tendrá que mediar con, por un lado, un Gobierno israelí en plena transición política y marcado por la última intervención militar y sus consecuencias, y, por otro, con unos palestinos completamente divididos entre los nacionalistas laicos de la desprestigiada e inoperante Autoridad Nacional Palestina y los fundamentalistas islámicos de Hamás, seriamente diezmados tras el último ataque.

Y todo ello sin olvidar los otros dos frentes: Los radicales islamistas chiíes de Hizbulá al norte, en el Líbano, y la cuestión, eternamente pendiente con Siria, de los ocupados Altos del Golán.

Cuando se calmaron los atentados en suelo israelí vinieron los ataques de cohetes. Tras la invasión de Gaza volverán, probablemente, los atentados, y, entre tanto, continúan sin ser resueltos problemas como la cuestión de los dos Estados (el mandato de la ONU tiene ya 60 años), el destino de los refugiados y exiliados palestinos, o el estatus de Jerusalén.

Las promesas

Obama apenas se ha implicado en la crisis actual, aduciendo que Estados Unidos ya tiene un presidente (lo que no le ha impedido opinar de otros asuntos, como la crisis económica).

En cualquier caso, el presidente electo ha manifestado claramente en varias ocasiones que su Gobierno jamás «dejará de lado» al estado de Israel, si bien también se ha declarado partidario de la existencia de un estado palestino: «La seguridad de Israel es sacrosanta. No es negociable. Los palestinos necesitan un estado que sea contiguo y que esté cohesionado y que les permita prosperar. Pero cualquier acuerdo con el pueblo palestino debe preservar la identidad de Israel como un Estado judío con fronteras seguras, reconocidas y defendibles. Jerusalén seguirá siendo la capital de Israel, y debe permanecer indivisa’.

Fuentes cercanas al presidente electo han asegurado que su equipo estudia la posibilidad de abrir canales de diálogo con Hamás. La organización islamista, que gobierna (o gobernaba) Gaza tras haber ganado las elecciones, ha estado hasta ahora completamente aislada por todos los Gobiernos occidentales, que la consideran una organización terrorista.

4. IRÁN Y COREA DEL NORTE

La tarea

Ambos países forman parte del bautizado por George W. Bush como «eje del mal», y con ambos las relaciones de EE UU han ido, durante estos últimos años, de mal en peor. A ello ha contribuido la emergencia en el poder iraní del radical y desafiante presidente Mahmud Ahmadineyad, y la postura aislacionista de la brutal dictadura norcoreana, ésta última, además, con el añadido de las armas nucleares.

La situación es especialmente grave por el peligro potencial que estos países, especialmente Irán, tienen a la hora de crear desequilibrios en la zona.
La energía nuclear y su supuesto desarrollo para fines militares ha sido, precisamente, el principal caballo de batalla con el régimen de Teherán, que, no obstante, saludó como positiva la elección de Barack Obama.

Las promesas

En principio, Obama se ha mostrado abierto a cierto diálogo con Teherán siempre y cuando el régimen iraní acepte una serie de condiciones.
«No tengo interés –ha dicho el presidente electo– en hablar con nuestros adversarios sólo por hablar. Pero estaría dispuesto a encabezar una diplomacia dura y con principios con el dirigente iraní adecuado en el momento y lugar que yo escoja, si, y sólo si, puede hacer avanzar los intereses de Estados Unidos. Haré todo lo que esté en mi poder para prevenir que Irán obtenga un arma nuclear, todo».

5. RUSIA

La tarea

En el último año, el Gobierno de Moscú ha ido distanciándose cada vez más de Occidente, en un intento de reclamar su condición de potencia mundial y de no perder lo que le queda de área de influencia. Ello se ha traducido en una mayor tensión de las relaciones entre Rusia y Occidente en general, y entre Rusia y la OTAN y EE UU, más en particular.

La intervención rusa en Georgia del verano pasado supuso el peor punto en las relaciones entre Washington y Moscú desde hacía años, y la reciente guerra del gas ha demostrado los puntos vulnerables a los que se enfrentan las naciones europeas aliadas de EE UU a causa de su dependencia energética.

Otro punto de fricción ha sido el establecimiento de escudos antimisiles estadounidenses en el este de Europa, asunto que Moscú considera un peligro para su seguridad nacional.

Obama tiene por delante la tarea de normalizar estas relaciones, algo que, hoy por hoy, dependerá en buena medida de la actitud del Kremlin y de hasta dónde esté dispuesto a tensar la cuerda el primer ministro ruso, Vladimir Putin.

Las promesas

Más allá de desear buenas relaciones entre Washington y Moscú, y de «conseguir una mayor unidad transatlántica que nos permita negociar con Rusia con una sola voz», Obama no ha dejado muy claro cómo va a ser su postura respecto a Rusia. Durante la campaña criticó la intervención militar en Georgia y, una vez elegido, se declaró dispuesto a cooperar con Moscú en el desarme nuclear.

6. VENEZUELA Y LATINOAMÉRICA

La tarea

Durante el mandato de Bush, Estados Unidos se ha convertido en el enemigo público número uno del Gobierno venezolano de Hugo Chávez y, siguiendo su estela, de los otros nuevos gobiernos ‘neosocialistas’ de América Latina, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

La relación con Caracas se ha deteriorado hasta el punto de la expulsión mutua de embajadores y, en el caso de Chávez, del insulto directo.

La importancia estratégica de Venezuela, tanto como productor de petróleo como por su influencia en muchos países latinoamericanos, convierte no obstante la mejora de estas relaciones en una importante tarea para el gobierno del nuevo presidente.

Chávez ha depositado sus esperanzas en el cambio que pueda representar la llegada de Obama al poder.

Las promesas

El equipo de Obama ha llegado a la presidencia sin una agenda clara sobre Latinoamérica. No obstante, Hillary Clinton, la designada por Obama como secretaria de Estado (ministra de Exteriores), ya ha adelantado que el presidente electo desea «una nueva cara» en la diplomacia de EE UU hacia América Latina. «Estados Unidos debe reforzar sus programas de cooperación con América Latina para frenar el deterioro de la democracia en una región clave que Washington tiene abandonada».

El propio Obama no ha descartado la posibilidad de «sentarse a hablar con Hugo Chávez bajo ciertas condiciones».

7. CUBA

La tarea

La enemistad entre Cuba y EE UU no ha hecho más que crecer durante los años de gobierno de George W. Bush. El férreo embargo a la isla continúa y las esperadas reformas siguen haciéndose esperar en el país caribeño, a pesar de la apenas perceptible apertura que ha supuesto la retirada de Fidel Castro y la llegada al poder de su hermano Raúl.

Cuba está sumida en una gravísima crisis económica y confía en que la nueva administración estadounidense aporte gestos que le permitan introducir cambios sin que parezca que ha perdido su batalla de 50 años.

Las promesas

Durante la campaña, Obama habló de la posibilidad de eliminar las restricciones para viajes y determinados productos que ha aplicado durante estos últimos años el Gobierno de Bush, una medida que estaría acompañada con ir negociando el embargo comercial, a cambio de pasos en favor de la democratización en Cuba, incluyendo la excarcelación de todos los presos políticos.

8. TRATADOS DE LIBRE COMERCIO

La tarea

Fiel a sus consejeros neoconservadores, el presidente saliente de EE UU, George W Bush, ha hecho en numerosas ocasiones llamamientos contra el proteccionismo y a favor del libre comercio, mediante la firma de tratados bilaterales que suponen, esencialmente, la eliminación de aranceles y trabas. Ésta sido, tradicionalmente, una de sus soluciones ante la crisis económica.

El Gobierno de Obama deberá renegociar, anular o impulsar varios tratados que estados Unidos tiene pendientes, entre ellos, uno con Colombia.

En plena crisis económica, los estadounidenses se han vuelto cada vez más proteccionistas y menos partidarios de los tratados de libre comercio (el 53% se mostraba contrario al NAFTA, el tratado con México y Canadá, según una encuesta reciente).

Las promesas

Obama, que fue acusado de «proteccionista encubierto» por su rival electoral, el republicano John McCain, se ha mostrado partidario, en general, del libre comercio mundial, si bien matizando que «no todos los acuerdos son buenos».

En este sentido, ha abogado por una renegociación del polémico tratado de libre comercio con México y Canadá (Nafta), votó en su día en contra del tratado de libre comercio de América Central, y se ha opuesto a futuros acuerdos con Corea y Colombia.

9. CONFLICTOS Y DRAMAS OLVIDADOS

La tarea

Esta misma semana, la ONG Médicos son Fronteras ha publicado el informe Las diez crisis humanas más desatendidas de 2008, en el que da cuenta de la situación en que se encuentran «millones de personas afectadas por guerras y por enfermedades, cuyas necesidades de salud más inmediatas se ven relegadas al olvido y cuyo sufrimiento a menudo pasa desapercibido».

Entre las crisis y los conflictos enumerados, la mayoría de ellos en África, se mencionan las guerras en Somalia, la República Democrática del Congo o Sudán, la desnutrición y las consecuencias de enfermedades pandémicas como el sida.

Como primera potencia mundial, la labor de Estados Unidos es clave a la hora de reducir la brecha existente entre los países ricos y los países pobres, una labor que va a depender directamente de la voluntad y las prioridades que se marque el nuevo equipo de gobierno.

Las promesas

Obama se ha comprometido, entre otras cosas, a tratar de parar «lo antes posible» el genocidio en Darfur, a duplicar la inversión anual de Estados Unidos en ayuda para el desarrollo (hasta 50.000 millones de dólares) y a favorecer la implantación de pequeñas empresas basadas en el uso de energías limpias, tanto en África como en Latinoamérica.

También ha asegurado que abrazará los Objetivos del Milenio propuestos por la ONU, cuyo fin es reducir a la mitad la pobreza extrema en el mundo para el año 2015.

10. LA IMAGEN DE EE UU EN EL MUNDO

La tarea

Una de las principales consecuencias de los gobiernos del presidente Bush ha sido el deterioro de la imagen de Estados Unidos en buena parte del mundo, a raíz de acciones como la invasión de Irak, los escándalos de torturas perpetradas por militares y funcionarios estadounidenses, tanto en este país como en Guantánamo; la postura de EE UU frente al cambio climático; la reacción ante crisis y tragedias como la causada por el huracán Katrina o la negativa sistemática de la Administración Bush a entablar diálogo con sus rivales o enemigos en política internacional.

Todo ello se ha traducido en un descrédito general de la política estadounidense, tanto dentro como fuera de las fronteras del país, que ha minado la esencial capacidad de mediación de la primera potencia mundial en muchos conflictos.

Las promesas

El presidente electo ha afirmado que su Gobierno «hablará con todo el mundo, ya sean amigos o enemigos». «Si América está dispuesta a acudir a la mesa, el resto del mundo estará más dispuesto a asumir el liderazgo de América a la hora de resolver problemas como Irán, Corea del Norte o el terrorismo internacional».


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