Se acabó lo que se daba: el frenazo de los créditos bancarios

Los bancos españoles han reaccionado ante la actual crisis económica y financiera tratando de disminuir sus riesgos todo lo posible, en un contexto generalizado de falta de confianza y malos augurios. Los tiempos de los créditos fáciles y masivos han tocado a su fin, y ahora cada vez se conceden (y se piden) menos préstamos, al tiempo que se endurecen las condiciones para otorgarlos, tanto a las empresas como a los particulares.

El problema, además, traspasa fronteras: según una encuesta del Banco Central Europeo, realizada entre 112 entidades bancarias de la UE, dos de cada tres bancos han endurecido las condiciones de préstamos a las empresas, y cerca del 50%, también a los particulares.

¿Qué está pasando con los créditos? ¿Por qué se están volviendo tan escasos y tan difíciles de conseguir? ¿Existe una bajada real o sólo una «moderación», como sostienen los bancos? ¿Cuál es el origen de esta situación? ¿Qué se está haciendo para solucionarlo? ¿Quiénes son los principales afectados? ¿Qué pasa con el consumo?

Las claves, en 20 preguntas y respuestas.

1. ¿Qué está ocurriendo?

Menos créditos y más duros. Aunque el número total de préstamos en realidad no ha bajado con respecto a años anteriores (entre noviembre de 2007 y el mismo mes de 2008 subió un 6,8%), sí ha crecido a un ritmo muchísimo menor (ha subido menos de la mitad). Las condiciones en que estos créditos se conceden son, además, cada vez más duras.

Los datos. Las entidades financieras que operan en España concedieron 87.074 millones de euros en créditos para la compra de vivienda en 2008, lo que supone un 40% menos que en 2007, según datos del Banco de España. Los créditos de consumo (41.960 millones), cayeron un 23,95 % en el mismo periodo. Y los concedidos para otros fines (56.861 millones) retrocedieron un 13,5%.

Las condiciones. El 80% de las pymes que han pedido préstamos en los últimos tres meses han tenido problemas para obtenerlos, y el 17% de las peticiones han sido rechazadas. Además, se han encarecido los gastos y las comisiones para el 76% de las empresas. El importe medio de las hipotecas ha bajado hasta los 141.725 euros, pero las cuotas mensuales han subido mucho: en el primer trimestre de 2008 estaban ya a 832 euros. El 63% los españoles dedican ya más de la mitad de todos sus ingresos brutos a pagar la hipoteca.

Los tipos de interés. Todo esto está sucediendo a pesar las continuas bajadas del Euribor (el índice de referencia en los préstamos hipotecarios), que el mes pasado marcó su tasa diaria más baja desde septiembre de 2005, y que cerró enero en el 2,6%, tras encadenar cuatro meses consecutivos de descensos. Tampoco parecen estar dando un resultado inmediado los esfuerzos del Banco Central Europeo, que decidió el pasado 16 de enero bajar los tipos básicos de interés en la zona euro en medio punto porcentual, hasta el 2%, el nivel más bajo desde junio de 2003.

2. ¿Dónde está el origen del problema?

La situación actual contrasta con la concesión «excesivamente generosa» de créditos (en palabras del ministro de Economía, Pedro Solbes) que ha imperado en los últimos años, una situación que ha sido a la vez causa y consecuencia del boom inmobiliario en cuyo desplome está uno de los principales orígenes de la crisis actual.

Animados por tipos muy bajos desde el año 2001 y por un despegue de la construcción sin precedentes, los bancos fueron ofreciendo cada vez más créditos y las familias se fueron hipotecando cada vez más, al tiempo que crecía la especulación, y hasta que finalmente la burbuja estalló.

El panorama se ha visto agravado, aunque en España no tanto como en otros países, por la crisis de las hipotecas basura en EE UU, donde muchos bancos se quedaron sin dinero para créditos después de conceder préstamos a clientes poco seguros, resultando afectadas también las entidades europeas que, a su vez, prestaban dinero a las estadounidenses, y derivando todo ello en una falta de confianza generalizada.

3. ¿Ha caído el crédito al mismo ritmo que la economía?

No, ha caído a un ritmo mayor, según los expertos, y eso que la economía española ha entrado ya técnicamente en recesión, al sufrir dos caídas trimestrales consecutivas en 2008, acentuando su deterioro en los tres últimos meses del año con un retroceso del 1%, según el indicador avanzado esta misma semana por el Instituto Nacional de Estadística (se trata de la peor caída del PIB en 15 años).

4. ¿Por qué han cerrado el grifo los bancos?

Porque, en una situación de crisis económica generalizada, los bancos no quieren asumir riesgos y tienen miedo a no poder cobrar los créditos que conceden, con lo que no podrían presentar balances fuertes al final del ejercicio. De hecho, en España, con uno de los endeudamientos familiares mayores de Europa, la morosidad subió en un 273% en 2008 con respecto a 2007.

En el mes de noviembre, la tasa de morosidad, tanto de particulares como de empresas, alcanzó el 3,11%, la cifra más alta en 11 años, según datos del Banco de España (para reducir su número de morosos, el BBVA, por ejemplo, y según informó El País, renegoció en 2008 6.565 millones de euros en créditos concedidos a clientes con problemas, la mayoría de ellos, empresas).

Además, más del 60% de las hipotecas que conceden los bancos se financian en el mercado financiero internacional, un mercado que ha quedado muy dañado por la crisis de las hipotecas basura en EE UU.

No obstante, la mayoría de los grandes bancos se siguen mostrando reticentes a la hora de admitir que están concediendo menos préstamos (prefieren hablar de «moderación» o «ralentización»), aunque empiezan a pasar ya de negarlo a indicar que no les queda otra opción.

El presidente del grupo Santander, Emilio Botín, insiste en que la banca no ha cerrado el grifo crediticio, sino que ha caído la demanda por la crisis, y añade que las entidades harían un «flaco favor» a la economía española si concedieran créditos «de forma irresponsable». En la situación actual, dijo, «es difícil, si no imposible, que el crédito aumente».

5. ¿Han bajado las peticiones de préstamos?

No existen datos oficiales, pero el BBVA, el Santander y Caja Madrid coinciden en que la bajada está en torno a un 22%. El 50% de los banqueros de la UE asegura asimismo que la demanda ha caído.

6. ¿Quiénes son los mayores afectados?

La concesión de créditos se ha desplomado, principalmente, en todos los sectores relacionados con el ladrillo (con el consiguiente parón en la construcción de viviendas nuevas, empresas en quiebra, descenso en la contratación, despidos…).

En cualquier caso, también aquí se trata más de una ralentización que de una bajada real, ya que, con datos del tercer trimestre de 2008, las empresas de la construcción e inmobiliarias obtuvieron un 4% y un 8% más, respectivamente, de créditos.

Además de este sector, el frenazo ha afectado también a los préstamos concedidos al consumo y a las pequeñas y mediadas empresas (pymes).

7. ¿Están perdiendo dinero los bancos?

No. El problema no es que estén perdiendo dinero, sino que temen perderlo, o ganar menos. El año pasado, y pese a la crisis, los cinco grandes bancos españoles (Santander, BBVA, Caja Madrid, Popular y La Caixa) ganaron 17.590 millones de euros. Ello supone un 19,3% menos que en 2007, pero sigue siendo 48 millones al día, lo mismo que ganaban en 2006, cuando aún no había crisis.

8. ¿Qué dice el presidente del Gobierno?

José Luis Rodríguez Zapatero ha declarado que en los últimos años «se han cometido muchos excesos» y que ahora los ciudadanos están pagando «la codicia ilimitada» y la «especulación irresponsable» en la que incurrieron aquellos que se aprovecharon de unos mercados financieros «mal regulados».

Zapatero se ha reunido ya tres veces con los representantes de los grandes bancos, a quienes ha pedido un «esfuerzo adicional» en la concesión de créditos y que faciliten a los desempleados la moratoria en el pago de sus hipotecas. Pero también ha reconocido que no puede pedir a la banca que dé «créditos sin más», porque ahora «tienen mucha más dificultad para obtener recursos».

9. ¿Qué dicen sus ministros?

El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, aseguró que el mercado crediticio «está mejor que hace seis meses», y entiende como «algo normal» la actitud más restrictiva de los bancos: «No es el momento de reprobarles por un comportamiento precavido».

Su actitud contrasta con la de su compañero en el Gobierno, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien dijo que al Ejecutivo «se le está acabando la paciencia con los bancos», y que actuará «en consecuencia» si las empresas y las familias no reciben financiación.

Por su parte, la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, ha pedido a los bancos que «miren con cariño a las familias» cuando pidan una hipoteca, ya que, en su mayoría, «son plenamente solventes».

10. ¿Qué ha hecho el Gobierno?

Aparte de pedir un esfuerzo a los bancos, el Ejecutivo se ha comprometido a reforzar, flexibilizar y ampliar las líneas del Instituto de Crédito Oficial (ICO) a las empresas, a cambio de que las entidades financieras den más publicidad e impulso a este tipo de créditos.

En este sentido, los bancos recibirán más comisiones cuando faciliten créditos mediante el ICO. Zapatero señaló que el Gobierno ha establecido la mayor movilización de recursos financieros de la historia, a través del ICO, con cerca de 30.000 millones de euros.

A diferencia de las políticas llevadas a cabo en otros países para hacer frente a la crisis, consistentes en inyectar capital directamente a las entidades financieras, o en avalar créditos con la garantía del Estado, el Gobierno español ha optado por primar el crédito en las subastas que realiza el Tesoro para la compra de activos a la banca.

De este modo, el Fondo de Adquisición de Activos Financieros ha realizado ya cuatro operaciones de compra de activos (según Zapatero, «de máxima calidad») por un importe superior a los 19.000 millones de euros, al tiempo que se ha concedido la autorización a 53 entidades de crédito para utilizar, previo pago de la prima correspondiente, la garantía del Estado en las emisiones de deuda que lleven a cabo durante 2009.

Zapatero consideró que «todo apunta» a que la nueva línea ICO-Liquidez, destinada a financiar el capital circulante de las pymes, «tendrá tanta aceptación» que agotará, en pocas semanas, su dotación (10.000 millones de euros).

11. Y el Banco de España, ¿qué opina?

Su gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, dijo que no descarta una intervención del Estado en alguna entidad financiera española, aunque considera que por el momento «no es una cuestión necesaria».

Ordóñez reconoció que la caída del consumo ha hecho bajar la demanda de préstamos («si se compran menos coches se piden menos créditos», señaló), y aseguró comprender la «actitud más cuidadosa» de bancos y cajas a la hora de ofrecer financiación.

12. ¿Por qué no usan las ayudas para dar más crédito?

Una posible razón es que la ayuda pública que están recibiendo las entidades financieras no depende directamente de que aumenten la concesión de préstamos, y los bancos prefieren utilizarla para cuadrar mejor sus balances o para realizar inversiones de poco riesgo.

13. ¿Mejorará la cosa en un futuro próximo?

Todo parece indicar que no, al menos en los próximos meses. Durante la burbuja inmobiliaria, los bancos tuvieron que recurrir al ahorro de otros países europeos para poder dar respuesta a la demanda de préstamos de los españoles, y ahora, además de que ese dinero hay que devolverlo, sólo cuentan con el ahorro nacional, debido a la crisis financiera internacional.

Algunos expertos calculan que a lo largo de este año el crédito puede llegar a disminuir hasta un 5%.

14. ¿Pueden contener el crédito indefinidamente?

Teóricamente, no, ya que se corre el riesgo de provocar un colapso económico general, cuyas consecuencias serían miles de préstamos sin pagar y situaciones de quiebra.

15. ¿Tienen algún modo de reducir riesgos?

Sí, de hecho, y según informó El Economista, los bancos estarían optando ya por ejecutar los créditos concedidos a promotoras de difícil cobro mediante el pago en inmuebles, con el fin de alargar así los plazos de riesgo y salvaguardar sus balances. En 2008, ocho entidades bancarias españolas asumieron activos inmobiliarios por más de 7.800 millones de euros.

16. ¿Qué medidas han adoptado otros países?

El gobierno británico ha ofrecido avales al 50% de los créditos con garantía estatal. El Estado asumirá el riesgo de las pérdidas de los llamados activos tóxicos, que se estiman en miles de millones de euros. El Tesoro británico negociará con cada entidad el valor de estos activos.

En Francia se podrá acudir a un intermediario especial de crédito para que compruebe si el rechazo de un préstamo por parte de un banco está justificado.

17. ¿Qué son los «activos tóxicos»?

Son las hipotecas concedidas sobre propiedades sobrevaloradas (un caso generalizado en España en los últimos años) o con escasas garantías de cobro (como las de la crisis de las hipotecas basura, o subprime, en EE UU).

Para la banca, una hipoteca es un activo hasta que se impaga, pero, en este caso, el activo se ha convertido en un lastre.

18. ¿Ha tomado la UE cartas en el asunto?

A propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, hay convocada una cumbre para finales de este mes, con el objetivo de impulsar el saneamiento de la banca.

Tanto Sarkozy como la canciller alemana, Angela Merkel, consideran que es necesario que los Estados adopten medidas para que el crédito vuelva a fluir, aunque admiten que, aunque basadas en unos principios comunes, estás medidas serán distintas para cada país miembro, o incluso para cada banco.

19. ¿Qué son los «bancos malos»?

La Unión Europea está estudiando la posibilidad de crear «bancos malos» que se queden con los activos tóxicos de todas las entidades financieras para sanearlas. Los Estados que optasen por esta opción depositarían en estas entidades «malas» los activos que contaminan a la banca, y los bancos, libres ya de este peso, podrían reanudar su actividad con normalidad y volver a conceder más créditos.

La medida permitió a Suecia salir de una crisis similar en los años noventa, pero presenta varios interrogantes, entre ellos, si se crearía un «banco malo» para cada entidad afectada, o tan sólo uno para el conjunto de la banca.

También habría que tener en cuenta el precio al que el Estado compraría los activos tóxicos a las entidades afectadas, ya que, si es demasiado barato, el banco podría quedarse sin capital).

El ministro de Economía, Pedro Solbes, ha descartado esta iniciativa en España, y ha pedido que si algunos países de la UE optan finalmente por ella, se garantice la igualdad de trato y no se den ventajas indebidas a los bancos que estén en peor situación.

20. ¿Por qué nos piden que consumamos más?

A finales del pasado mes de enero, el presidente del Gobierno hizo un llamamiento a los ciudadanos que conservan un empleo estable para que «sigan consumiendo» y ayuden así a reactivar la economía, de modo que «el temor no produzca más daño en el conjunto de la sociedad».

La principal razón de la reducción de los créditos se encuentra en la crisis económica y financiera, un problema real, pero también en la psicosis generada y en la falta de confianza en la economía, derivada a su vez del llamado «efecto bola de nieve».

Como en una pescadilla que se muerde la cola, los bancos no dan créditos a los ciudadanos y las empresas porque no confían en su solvencia, y los ciudadanos y las empresas no son solventes porque, entre otras cosas, al no obtener préstamos, consumen menos o reducen su actividad, y la economía no se recupera, lo que supone salarios bajos, vida más cara, más paro…

El problema es especialmente importante en un sistema financiero que se fundamenta no tanto en el dinero real existente como en las deudas de los consumidores, principalmente, con los bancos, y en sus necesidades (reales o no) de consumo.

En un reciente artículo publicado en el diario Sur, el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Málaga José M. Domínguez recoge la siguiente cita del Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de EE UU: «Si las personas se retiran de la vida económica diaria se produce un efecto de bola de nieve. Es la psicología la que lleva al pánico y a las recesiones».

El colapso de un sistema financiero

El sistema financiero mundial se ha visto sacudido estos días por la explosión de la grave crisis que comenzó hace ya un año como consecuencia del desastre de las llamadas hipotecas basura, y que por el momento se ha llevado ya por delante a dos de los principales bancos de inversiones de Estados Unidos (uno, en quiebra; el otro, vendido), y a una de las aseguradoras más grandes del mundo, también estadounidense, que ha tenido que ser prácticamente nacionalizada para evitar que se fuese a pique.

Las bolsas han vivido una semana negra (pese a la remontada del viernes y el gran cierre del IBEX, que acabó la jornada con la mayor subida de su historia mientras que Wall Street aplaude el plan del Tesoro contra la crisis y cierra con un alza del 3,36%), la confianza en el sistema bancario ha sufrido un duro revés, el miedo se ha extendido en los mercados y entre los inversores, los bancos centrales han acabado interviniendo, y la crisis económica puede haber encontrado un nuevo obstáculo en su ya difícil camino de salida.

¿Qué ha provocado esta crisis? ¿Cómo es de grave? ¿Quiénes son los responsables? ¿Qué consecuencias ha tenido ya y tendrá en un futuro? ¿Cómo nos afecta? Éstas son, en 20 preguntas y respuestas, las principales claves para entender la última gran crisis financiera mundial.

1. ¿Cuándo comenzó la crisis?

Hace aproximadamente año y medio, en marzo de 2007, D. R. Horton, una de las mayores constructoras de EE UU, dio el primer aviso: La venta de casas estaba empezando a caer en picado, pero lo más preocupante era el fracaso de un nuevo mercado por el que habían estado apostando muchos bancos durante años: las hipotecas de alto riesgo, o hipotecas basura, conocidas en inglés como ‘subprime’.

Para el mes de mayo ya había una financiera pidiendo protección por bancarrota (New Century) y la Reserva Federal estadounidense (el banco central de este país) decía sin tapujos que la crisis de las hipotecas podía asestar un duro golpe a la economía nacional.

2. ¿Que son las hipotecas ‘subprime’?

Son préstamos hipotecarios que concedieron los bancos de forma masiva (una quinta parte de las hipotecas que vendieron eran de este tipo) a clientes poco seguros y de alto riesgo, animados desde el año 2000 por la buena marcha del mercado inmobiliario (precios asequibles, tipos de interés muy bajos, boom de la construcción) y de la economía en general.

Muchos de estos clientes tenían historiales dudosos a la hora de pagar sus deudas, o carecían en sus cuentas corrientes del dinero suficiente como para que, en condiciones normales, los bancos les hubiesen concedido un crédito.

3. ¿Por qué acabaron siendo un problema?

Cuando la crisis económica empezó a enseñar los dientes y el mercado inmobiliario se desplomó, los tipos de interés fueron subiendo (las hipotecas subprime son a interés variable) y la vida se puso más cara. Los clientes no pudieron pagar sus deudas con los bancos, que empezaron a quedarse sin dinero para préstamos según iban venciendo los plazos.

La situación no sólo afectó a los bancos estadounidenses, sino también a muchas entidades financieras europeas y de medio mundo, incluidas cajas de ahorro, que, a su vez, habían prestado dinero a los bancos de EE UU.

4. ¿Cuáles fueron las consecuencias?

Para el mes de agosto del año pasado el pánico financiero ya se había generalizado, las bolsas entraron en mínimos anuales y, lo más grave, se había sentado un peligroso precedente de falta de confianza, tanto para los bancos, que empezaron a ser más reticentes a la hora de conceder créditos, como para los inversores, algo especialmente grave para un sistema que depende más de las previsiones, expectativas y temores de éstos que de la realidad económica en sí.

Los bancos de inversiones empiezan a anunciar pérdidas en cadena: en octubre, el estadounidense Merrill Lynch (5.500 millones de dólares); en noviembre, Wachovia (1.100 millones) y Citigroup (57% menos de beneficios); en diciembre, la Unión Bancaria Suiza (10.000 millones) y Morgan Stanley (9.000 millones)…

5. ¿Qué tienen que ver las hipotecas con el mercado financiero?

En este caso, mucho. Con el objetivo de ganar más dinero, los bancos que concedieron estos préstamos aprovecharon para vender los títulos hipotecarios correspondientes en los mercados financieros y negociaron con ellos. Estos títulos eran muy inseguros, de mucho riesgo, y por tanto, muy rentables en el caso de que las cosas fueran bien. Pero cuando los clientes empezaron a no poder pagar, los inversores (en muchos casos, también bancos) que habían comprado estos títulos comenzaron a retirarlos. Es cuando se produce la crisis de liquidez.

6. ¿Cómo se reaccionó?

Tanto la Reserva Federal estadounidense como el Banco Central Europeo y el Banco Central de Japón decidieron inyectar liquidez, es decir, meter más dinero, en el sistema. Desembolsaron, respectivamente, 2.000, 65.000 y 5.000 millones de dólares. Además, la Reserva Federal empezó a bajar un poco el tipo de interés para calmar los ánimos.

En el Reino Unido, por primera vez desde los años setenta, el Banco de Inglaterra dio apoyo financiero a un banco, el Northern Rock.

Por su parte, algunos de los grandes bancos estadounidenses hicieron varios intentos por coordinar sus políticas.

7. ¿Se emprendieron acciones legales?

El Congreso de EE UU empezó a investigar en marzo por qué los directores de los bancos que dimitieron como consecuencia de la crisis de las hipotecas habían recibido compensaciones millonarias, y el FBI, a su vez, investigó a 14 compañías relacionadas con este tipo de préstamos.

El pasado mes de junio fueron arrestadas 406 personas, incluidos promotores inmobiliarios y corredores de bolsa, por un fraude hipotecario de 1.000 millones de dólares.

8. ¿Por qué se mantiene aún la crisis, un año después?

Porque aún persiste una situación de gran desconfianza entre las grandes entidades financieras internacionales, algo que no terminará mientras la caída del mercado inmobiliario siga aumentando los problemas de los bancos, y mientras no se conozcan cuáles han sido los efectos reales del derrumbe (muchos bancos no están diciendo sus pérdidas para poder mantenerse en el mercado).

La esperanza, por parte de las autoridades, de que la crisis acabase resolviéndose por sí misma, no se ha cumplido.

9. ¿Cuándo empiezan los grandes batacazos?

El 13 de julio el Gobierno estadounidense se vio obligado a tomar el control total del banco hipotecario Indy-Mac (uno de los gigantes del sector) para evitar que quebrase ante la retirada continua de fondos por parte de sus inversionistas, y dos días después las autoridades monetarias (la reserva Federal y el Tesoro) decidieron ayudar a dos de las instituciones hipotecarias más importantes de EE UU, Fannie Mae y Freddi Mac, para evitar que su hundimiento afectara a millones de pequeños clientes (cerca del 50% de las viviendas de todo el país). También salvaron a Bear Stearns.

Ya en septiembre, el pasado día 15, el Bank of America compró el grupo de inversión Merrill Lynch por 44.000 millones de dólares, para hacer frente a las consecuencias de la inminente quiebra de Lehman Brothers, que finalmente acaba derrumbándose poco después. Lehman, el cuarto banco de inversión estadounidense, que llevaba operando desde hacía 158 años, declara la bancarrota más grave desde 1990, abrumado por el fiasco hipotecario y tras haber intentado en vano ser comprado por el Bank of America y por el británico Barclays, pese a estar a precio de saldo. Los inversores españoles tienen fondos en este banco por valor de 300 millones de euros.

En menos de seis meses han desaparecido o cambiado de manos en EE UU tres grandes bancos de inversiones y los dos gigantes hipotecarios están bajo el control de Washington.

10. ¿Qué consecuencias tiene la caída del banco Lehman?

Estamos hablando de uno de los bancos de inversión claves en Wall Street desde hace décadas, un banco que, dedicado a la compra y venta de acciones y activos inmovilizados, al comercio y a la investigación, opera a gran escala; un banco que negocia con gobiernos y grandes empresas, con una plantilla de 25.000 personas en todo el mundo.

No tiene cuentas corrientes para clientes pequeños, pero la mayoría de nuestros bancos tienen negocios con él, y ahora van a tener problemas para obtener el dinero que han invertido.

11. ¿Por qué no ha recibido ayuda del tesoro de EE UU?

Tras haber rescatado a Fannie Mae y Freddie Mac (con dinero del contribuyente), el Gobierno necesitaba muchas garantías a la hora de salvar también a Lehman Brothers. Estas garantías las tenía que haber aportado el banco que iba a comprar Lehman (Barclays, en este caso), pero no lo hizo.

12. ¿Qué ha ocurrido con la aseguradora AIG?

Después de la quiebra de Lehman Brothers y de la venta de Merrill Lynch a Bank of America, la tercera gran hecatombe fue el desplome de la aseguradora AIG (American International Group). Se trata de la mayor compañía aseguradora de EE UU y una de las más grandes del mundo. Ocupaba el puesto 18 en el ranking mundial de empresas.

El problema es que esta firma no sólo asegura, por ejemplo, viviendas de particulares, sino que también cubre a grandes compañías, entre ellas, bancos. Cuando un banco hace una gran inversión, AIG asegura sus pérdidas en el caso de que el negocio vaya mal.

De modo que, ahora, la crisis hipotecaria ha situado a la aseguradora ante una situación de práctica quiebra, ya que el dinero que tiene (mucho) está atrapado en inversiones que no puede vender.

Para poder salvarse necesita dinero en efectivo, y la única institución que puede proporcionárselo es la Reserva Federal, es decir, el Gobierno, quien finalmente lo ha hecho: el rescate de AIG, realizado en forma de préstamo a dos años, le ha costado al contribuyente estadounidense 85.000 millones de dólares (60.000 millones de euros) y ha supuesto la práctica nacionalización de la empresa aseguradora.

En España, AIG lleva operando 30 años y tiene algo más de un millón de clientes. Su negocio principal son los seguros de vida. Fuentes de la empresa han señalado que la nueva situación de la aseguradora no tiene por qué afectar a los clientes españoles.

13. ¿Cómo ha justificado el Gobierno de EE UU su rescate?

La medida es controvertida, al tratarse de utilizar dinero público para salvar de la quiebra a una compañía privada que, en principio, ha acabado en situación de quiebra, en parte, por su mala gestión. También porque este tipo de acciones suelen acabar incrementando el déficit del Estado o traduciéndose, a la larga, en más impuestos. Y, en general, por lo que tiene de intervencionismo estatal en un país que rinde culto a los principios del capitalismo.

El Gobierno, con el respaldo del presidente, George W. Bush, ha explicado que el préstamo tiene como objetivo «promover la estabilidad en los mercados financieros» (la bancarrota de AIG habría tenido graves consecuencias no sólo en los bancos estadounidenses, sino también en muchos europeos) y «limitar el daño en la economía genera».

En cualquier caso, tras lo ocurrido con AIG, Fannie Mae y Freddie Mac, por un lado, y con Lehman Brothers, por otro, parece claro que la Reserva Federal sólo está dispuesta a socorrer a aquellas entidades financieras cuya quiebra ponga el peligro el sistema, o cuando esta quiebra resulte más cara, a la larga, que brindarles ayuda.

Ayer mismo, la Reserva Federal, el Tesoro y el Congreso de los EE UU acordaron lanzar un paquete de medidas legislativas de manera «expeditiva» para afrontar la crisis, que se centrará en dar solución a los activos fallidos del mercado hipotecario que tienen en sus balances las instituciones financieras,

14. ¿Qué han hecho esta vez los bancos centrales?

Volver a inyectar grandes dosis de dinero, tirando de fondos de emergencia y de préstamos: 50.000 millones de dólares (unos 35.000 millones de euros) la Reserva Federal estadounidense (que, sin embargo, no ha bajado los tipos de interés), 70.000 millones de euros el Banco Central Europeo, 25.000 millones el Banco de Inglaterra, 17.000 millones el Banco de Japón…

Los seis principales bancos centrales anunciaron este jueves «medidas coordinadas» contra la falta de liquidez, y acordaron inyectar hasta 180.000 millones de dólares (unos 125.000 millones de euros). Estas inyecciones masivas de dinero son un arma de doble filo: por un lado, ayudan a los bancos a capear el temporal, pero por otro introducen más miedo y dudas en los mercados al hacerse evidente que el problema es de una gran magnitud.

15. ¿Y los bancos?

La crisis está precipitando fusiones y compras bancarias para ganar fuerza en una situación que está resultando ser límite para muchas entidades financieras.

Esta misma semana, el banco británico Halifax Bank of Scotland, la mayor entidad financiera del Reino Unido, ha llegado un acuerdo para ser comprado por el también británico Lloyds TSB. La unión de ambos creará un auténtico gigante de la banca. Por su parte, el segundo mayor banco de inversión estadounidense, Morgan Stanley, también está estudiando fusionarse con otro banco.

16. ¿Qué ha dicho el Gobierno español?

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que «el sistema financiero español está resistiendo muy bien ante una crisis financiera internacional» en la que «hemos visto muchos países con entidades financieras que se han visto afectadas de una manera muy seria, de manera especial la primera economía del mundo».

Sobre la petición que realizó este miércoles el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, para que el Ejecutivo inyecte dinero con el fin de paliar la crisis de liquidez que viven las empresas (lo que calificó de «paréntesis» en el libre mercado), Zapatero se limitó a decir que el Gobierno ayudará a las empresas «de forma prudente y sensata», recordando asimismo a la patronal que ya se han tomado medidas a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para paliar la situación.

17. ¿Cómo han reaccionado las bolsas?

El efecto de la crisis financiera en las bolsas ha sido fulminante, en parte porque uno de sus principales motores, las fusiones y adquisiciones, se ven seriamente reducidas cuando se acaba el dinero barato para financiarlas, al endurecerse los créditos.

Ésta ha sido una semana negra para las bolsas de todo el mundo, y especialmente para Wall Street, que no empezó a remontar hasta el jueves, tras las inyecciones de dinero por parte de los bancos centrales.

El martes, y como consecuencia de la quiebra de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch, Wall Street sufrió la mayor caída desde los atentados del 11‑S, un 4,42%, y el miércoles reaccionó al rescate de AIG por parte del Tesoro estadounidense con otra gran bajada, esta vez, del 4,06%.

Las bolsas europeas y asiáticas han encadenado también varios días de grandes pérdidas. En España, el Ibex cerró el miércoles con pérdidas del 2,29%, mínimo desde enero de 2006. Ese mismo día, en Rusia, el desplome de la Bolsa de Moscú obligó a suspender las operaciones.

18. ¿Qué efecto ha tenido la crisis en la campaña electoral de Estados Unidos?

Por el momento ha dado un auténtico vuelco a los temas de los que se venía hablando en los últimos días. La polémica, y efectista, designación por parte del candidato republicano John McCain de Sarah Palin como candidata a vicepresidenta ha quedado en segundo plano ante la magnitud de la crisis financiera.

Además, McCain, firme defensor de la mínima regulación financiera posible, ha tenido que ver cómo el Gobierno de su compañero de partido, el presidente Bush, decidía intervenir para salvar a una aseguradora privada.

El candidato demócrata, Barak Obama, por su parte, no ha desaprovechado la oportunidad de criticar duramente «la economía fallida de los últimos ocho años».

19. ¿Quiénes son los culpables de la crisis?

Al margen de las causas que pueden encontrarse en la crisis económica mundial, derivada de muchos factores, como el precio del petróleo o de los alimentos, y que acaba influyendo tanto en el poder adquisitivo de los consumidores y en su capacidad para pagar sus deudas, como en la confianza de los mercados financieros, la crisis actual tiene sus propios responsables:

  • Los banqueros: Su política de ganar más dinero mediante la venta de títulos de riesgo, a través de las hipotecas concedidas a clientes poco seguros, en un sistema que, además, se ramifica internacionalmente, ha resultado ser desastrosa.
  • La Reserva Federal de Estados Unidos: Las grandes bajadas de los tipos de interés que llevó a cabo desde el año 2000 contribuyeron en buena parte a generar la burbuja inmobiliaria que está explotando ahora.
  • El Gobierno estadounidense: El modelo, propugnado por la Administración de George W. Bush, de que sean las entidades financieras las que se regulen a sí mismas, ha quedado en evidencia. Habría sido necesario un mayor y mejor sistema de supervisión y control por parte del Gobierno, sobre todo en lo que respecta a las operaciones de riesgo.
  • Los agentes inmobiliarios: Más preocupados en muchos casos por conseguir clientes y vender casas a cualquier precio, que por asegurarse de que los compradores accedían a préstamos de calidad o de que estaban en condiciones de poder pagarlos.

20. ¿Cómo nos afecta todo esto?

La crisis financiera que comenzó hace un año y ha estallado ahora afecta a la economía ‘real’ (nuestros bolsillos y nuestros puestos de trabajo): la pérdida de confianza por parte de sus inversores y la falta de liquidez hace que los bancos endurezcan las condiciones de sus préstamos, y eso perjudica tanto a las familias (sus hipotecas serán más caras) como, principalmente, al mercado inmobiliario, que hasta ahora ha sido el principal motor de la economía, al menos en España. Las inmobiliarias tienen más problemas para conseguir créditos con los que seguir construyendo y empiezan a perder dinero, suspenden pagos o contratan a menos gente para trabajar.

Por otra parte, los bancos centrales están metiendo más dinero en el sistema, pero también tendrán que acabar subiendo los tipos de interés para que las entidades financieras puedan incrementar la retribución que reciben por el dinero que prestan, y devuelvan al mercado los recursos que han retirado durante la crisis, lo que se traduce, también, en créditos más caros para las familias y para las empresas.

Por lo pronto, miles de personas en Estados Unidos tienen en peligro sus viviendas o sus ahorros.

Las claves de la crisis económica

La economía española está en crisis. Lo saben desde hace tiempo los consumidores y las empresas, lo llevan diciendo desde hace meses los expertos, y lo reconoce ya el Gobierno.

El derrumbe del sector de la construcción (con la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa este verano como primera gran víctima), durante años el principal motor del crecimiento económico, es una de las causas más importantes, pero también lo son la crisis financiera global, los altos precios del petróleo y la dependencia energética, la alta inflación, un consumo disparado durante años, el elevado endeudamiento de las familias, un déficit exterior creciente, la falta de previsión política o la poca competitividad y productividad de muchas de nuestas empresas.

Éstas son diez claves para entender qué está pasando y por qué:

1. LOS BANCOS Y EL LADRILLO

En los últimos años, la economía española ha basado su crecimiento, además de en el turismo, fundamentalmente en el sector de la construcción.

Un mal síntoma

Desde el año 2000, y pese a que la economía general crecía a un ritmo espectacular (el 3,27% en 2004), la deuda de las familias con los bancos no ha parado de aumentar. Al mismo tiempo, la especulación con la vivienda se generaliza y, actualmente, el valor real de los pisos en España está inflado en un 30% de media.

Tipos, préstamos e hipotecas

A partir del año 2001, los tipos de interés, que determinan lo que pagamos por nuestra hipoteca, empiezan a mantenerse muy bajos. Ello, junto con el incipiente despegue del sector de la construcción, provoca en España un boom inmobiliario sin precedentes: los bancos ofrecen más y más créditos, la gente se hipoteca más y más.

Desde el año 2004, sin embargo, los tipos de interés van aumentando, y, por primera vez desde 2000, crecen los costes de financiación de los créditos (las hipotecas son más caras).

A ello se suma la subida generalizada del Euribor (el tipo oficial de referencia más utilizado para préstamos hipotecarios en España), que agobia a todos los que tienen su hipoteca a interés variable. En mayo pasado se situó en el 5,361%, con un incremento del 0,367% en sólo un mes.

Los préstamos no sólo son más caros, sino también más difíciles de conseguir. Pese a que, a diferencia del resto de Europa, la banca española ha ido batiendo un récord tras o otro de ingresos, ahora tiene menos dinero para prestar, o decide prestar menos, así que dan menos hipotecas. También tratan de conseguir más liquidez vendiendo participaciones y edificios, haciendo campañas para que metamos dinero…

Las condiciones para que nos den una hipoteca son, pues, cada vez más duras (los bancos contratan incluso a más expertos en perseguir a los morosos, que cada vez son más), sobre todo tras los desastrosos efectos que la política de créditos fáciles e inseguros provocó en EE UU el año pasado (y que se contagió a Europa, aunque no tanto a España), y en el marco de una crisis financiera a nivel mundial que en España se sufrió con especial intensidad debido, precisamente, al alto componente inmobiliario de nuestra actividad económica.

¿Qué pasó en EE UU?

Animados por el despegue inmobiliario, la buena marcha de la economía y los bajos tipos de interés, los bancos estadounidenses empezaron a prestar dinero (mucho dinero) a clientes poco seguros. Pero el mercado inmobiliario empezó a desplomarse y la vida empezó a ponerse más cara, con lo que muchos de estos clientes no podían pagar.

Los bancos empezaron a quedarse sin dinero para préstamos (los de EE UU y también los europeos, que a su vez habían prestado a los estadounidenses) y, al final, los bancos centrales de EE UU y de Europa tuvieron que inyectar liquidez (meter más dinero) en el sistema.

La crisis, además, sentó un precedente y derivó en una falta de confianza, haciendo a los bancos de todo el mundo (incluidos los españoles) más reticentes a la hora de conceder préstamos.

El colapso

De modo que las hipotecas están por las nubes y es difícil conseguirlas, los precios de los pisos están super inflados y, además, muchas familias albergan expectativas de que, si esperan, tarde o temprano los precios empezarán a bajar. El resultado es que en España la gente empieza a comprar menos viviendas.

A las inmobiliarias, por su parte, también les cuesta cada vez más conseguir préstamos bancarios para seguir construyendo y eso, unido al descenso de la demanda, hace que la construcción de casas se vaya ralentizando cada vez más.

Empiezan las suspensiones de pagos y las quiebras en el sector, algo especialmente grave, teniendo en cuenta que se trata de la locomotora del crecimiento económico español.

Además, como gran parte del empleo en estos últimos años lo ha generado la construcción, el parón del sector se ha traducido en un gran aumento del paro.

Los datos cantan

El importe medio de las hipotecas ha bajado hasta los 141.725 euros, pero las cuotas mensuales han subido: en el primer trimestre de este año estaban ya a 832 euros. Actualmente, los españoles están dedicando casi la mitad de todos sus ingresos brutos (el 46%) a pagar la hipoteca.

La venta de viviendas cayó un 31,8% en el primer trimestre.

Los pisos se han abaratado un 0,3% en el segundo trimestre del año, hasta los 2.095,7 euros por metro cuadrado. Los precios no bajaban desde 1998, antes de que empezara el boom inmobiliario. Seis de cada diez inmobiliarias asegura que ha bajado los precios para intentar reactivar la demanda.

En el segundo trimestre de este año se realizaron un total de 183.000 transacciones inmobiliarias, un 20% menos que en el mismo periodo del año pasado.

Según un informe de la consultora Grupo I, el número de viviendas inciadas a lo largo de este año será un 9,3% menor al año pasado, lo que causará la destrucción de 250.000 empleos.

Los primeros grandes afectados

El pasado día 7, la empresa constructora Martinsa-Fadesa , el mayor grupo promotor español por volumen de activos, presentó una suspensión de pagos tras haber generado una deuda de casi 6.000 millones de euros, incapaz de obtener créditos suficientes, y después de caer un 20% en Bolsa (como consecuencia, las acciones de las constructoras cayeron también en picado). Una semana después anunció 234 despidos (la cuarta parte de su plantilla). Otras 3.000 personas, pertenecientes a empresas subcontratadas, podrían verse también afectadas. La compañía se ha comprometido a entregar las más de 12.500 viviendas (valoradas en unos 2.060 millones de euros) que tiene pendientes.

La crisis no sólo afecta a las inmobiliarias y constructoras, sino también a todas las empresas relacionadas con la construcción. Sanitarios Roca, por ejemplo, anunció la supresión de 125 empleos, tras un primer aviso en el que amenazaba con 400 despidos. Tau Cerámica presentará un expediente de regulación de empleo que afectará a 110 empleados.

En el segundo trimestre del año el número de empleos destruidos en el sector de la construcción se multiplicó por cinco (un 380% más) con respecto al mismo periodo de 2007.

2. LOS PRECIOS

El petróleo

El precio del crudo ha subido más de un 60% en los últimos doce meses (por el crecimiento de la demanda mundial, por los especuladores del mercado, por las restricciones en la oferta de los países productores, por la debilidad del dólar, porque cada vez queda menos crudo, por la inestabilidad política internacional…).

Ello se ha traducido en un alza del coste de muchos de los productos más básicos, incluyendo la electricidad o los carburantes.

En junio la gasolina batió récords: 1,251 euros el litro (un 12,29% de subida desde enero), y el gasóleo (a 1,296 euros por litro, con un 20% de subida), se acercó a máximos históricos.

Los alimentos

Con subidas de entre el 23,13% y el 46,28% en algunos productos, el precio de los alimentos también se ha disparado. Las causas son complejas y, muchas de ellas, globales, empezado por el propio aumento del precio del petróleo (la energía para producir y procesar la comida), y pasando por otros muchos factores, desde el uso de biocombustibles (no hay consenso al respecto) hasta las sequías o el aumento mundial de la demanda, especialmente en India o China.

Desde 2005 los alimentos básicos han subido un 75% en todo el mundo.

Los datos cantan

El pasado mes de junio, la inflación (los precios) registró el peor dato de los últimos 13 años y superó la barrera psicológica del 5%. El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, para quien esta crisis económica es «la más compleja que se ha vivido nunca», ya ha admitido que este año se situará en torno al 4%. Lo achaca al «brutal» encarecimiento del precio del petróleo.

Las familias pueden ahorrar cada vez menos: en el primer trimestre de 2008, el gasto de los hogares españoles creció a mayor ritmo (6,1%) que la renta disponible, y la tasa de ahorro se situó en sólo 2,60 euros de cada 100 disponibles, cuatro décimas menos con respecto al mismo periodo de 2007.

3. EL PARO Y LAS EMPRESAS

Vacas flacas

Uno de los principales efectos de la crisis es el aumento del desempleo, principalmente en el sector de la construcción (que es el que más trabajo ha venido generando), pero también en innumerables empresas, grandes y pequeñas, que, pese a que algunas están logrando capear el temporal mediante ingresos atípicos (venta de activos), se están viendo afectadas por la recesión general, la caída del consumo, el frenazo en el mercado publicitario, el aumento de los costes laborales, la falta de previsión, la crisis financiera, etc.

No sólo estamos consumiendo menos, sino que también tardamos más en pagar y pagamos más a crédito, lo que afecta asimismo a las cuentas de resultados de las empresas: el pasado mes de mayo, un 85% más de productos comerciales que en mayo de 2007 estaban en la cuenta de impagados, es decir, que habían sido comprados pero no pagados todavía.

Otra causa fundamental del aumento del paro es que se están creando menos empresas nuevas (un 33,1% menos el pasado mes de mayo que en mayo de 2007).

Los datos cantan

En junio, el paro, que no ha dejado de aumentar desde el mes de marzo, subió 36.849 personas, hasta los 2.390.424 desempleados. Era la primera vez que subía en un mes de junio desde 1993. En apenas tres meses, más de 88.000 personas han dejado de trabajar.

El Gobierno ya ha tenido que revisar al alza su previsión de la tasa del paro para el año que viene, asegurando que llegará al 11% (España será en 2009 el país de la OCDE con mayor tasa de paro, por encima de Turquía).

Según el avance del mercado laboral de julio elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) y la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT), en el tercer trimestre del año se destruirá empleo en España y la tasa de paro no se reducirá hasta 2011.

Algunos ejemplos

La compañía aérea Spanair ha anunciado esta misma semana que despedirá a 1.100 empleados y cancelará nueve rutas debido a la crisis del sector, causada por el aumento del precio del petróleo y la caída de la demanda (la aerolínea europea de tarifas bajas Ryanair, por su parte, cerrará temporalmente su base en Valencia a finales de este año).

También esta semana, la multinacional italiana Pirelli comunicó su intención de despedir a unos 280 trabajadores en su fábrica de Manresa, debido al «rápido deterioro de las condiciones macroeconómicas».

Imperial Tobacco presentó hace semanas un expediente de regulación de empleo que afectará a 226 trabajadores de la fábrica de Altadis en Cádiz.

La reducción de empleo está afectando a grandes multinacionales de todo el mundo, debido a la crisis de ventas. General Motors, por ejemplo, ya ha anunciado despidos para recortar sus costes hasta en un 20%.

4. EL DINERO PÚBLICO

Menos superávit

La crisis está mermando también las arcas públicas. En los cinco primeros meses de este año el superávit de las cuentas del Estado se ha reducido en un 80% respecto al mismo periodo de 2008. La recaudación de impuestos de IRPF ha subido un 9,8%, pero, debido a que cada vez consumimos menos, por el subidón de los precios, el IVA ha descendido un 17,8%.

También se ha recaudado menos en el Impuesto de Hidrocarburos (el que se aplica a los carburantes), ya que cada vez nos lo pensamos más a la hora de llenar el depósito.

Lo único que se ha salvado de la quema es la Seguridad Social , que, a pesar de la caída del empleo, ha mejorado en un 9% su balance positivo.

5. LA BOLSA

Mínimos

Gravemente afectada por la crisis inmobiliaria y por la situación de empresas como Martinsa-Fadesa, la bolsa española ha marcado varios mínimos anuales. El pasado martes perdió un 2,55% y en lo que va de año acumula pérdidas del 26,5%.

Las bolsas mundiales, debido sobre todo al precio del petróleo, no están en una situación mucho mejor. El pasado 26 de junio las europeas se dejaron entre un 2% y un 3% y Wall Street perdió un 3,03% hasta situarse en el nivel más bajo desde septiembre de 2006.

6. EL CRECIMIENTO ECONÓMICO GENERAL

Frenazo

Después de unos 14 años de crecimiento ininterrumpido, el parón económico (o, más exactamente, la desaceleración, porque no es que la economía española esté ‘decreciendo’, sino que está creciendo más lentamente) es un hecho.

Esta misma semana, el FMI, que ha cifrado en un billón de dólares el impacto de la crisis en EE UU, ha reducido en medio punto porcentual, hasta el 1,2%, su previsión de crecimiento para España el año que viene.

Solbes, por su parte, ha admitido que la desaceleración es «notable», que el «ajuste» (medidas de austeridad, despidos, recortes presupuestarios…) será «intenso» y que el crecimiento económico en 2008 estará por debajo del 2%. Las previsiones para 2009, dijo, son más bajas aún, aunque aseguró que empezaremos a repuntar a mediados de año.

Compramos más que vendemos

La balanza exterior tampoco va muy bien: hasta el pasado mes de abril tuvo un déficit de 40.720,1 millones de euros, lo que supone un aumento del 15,5% respecto al mismo periodo de 2007 (las importaciones crecieron más que las exportaciones). Además, se amplió el déficit energético.

Así, la economía española tuvo una necesidad de financiación de 38.260 millones de euros en el primer cuatrimestre, un 13% más que hace un año.

Pesimismo

Según el Eurobarómetro 2008 de primavera, España es el país de toda la UE donde los ciudadanos se muestran más pesimistas con respecto a su economía. Nos siguen los griegos, los portugueses y los belgas. De acuerdo con esta encuesta, después del terrorismo lo que más nos preocupa es, en este orden, el paro, la vivienda y la subida de precios.

Una encuesta reciente realizada para el diario El País reveló que para nueve de cada diez españoles la economía española «está en crisis», y que el 53% cree que la cosa irá a peor.

El índice de confianza de los consumidores cayó en 4,7 puntos durante el pasado mes de junio, instalándose en 51,7 puntos, su mínimo histórico, según datos del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Por lo pronto, la crisis ha frenado el número de reservas turísticas en el extranjero, y un 42% de los españoles estaría dispuesto a viajar fuera de temporada para poder ahorrar.

7. LA REACCIÓN DEL GOBIERNO

«Situación delicada»

Pese a la presión y los reproches de todos los partidos de la oposición, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero , se ha resistido a usar la palabra «crisis» (prefiriendo hablar de «situación difícil» y «situación delicada», o calificando de «opinable» el hecho de que exista crisis económica) hasta el pasado día 8, en que al fin utilizó el término en una entrevista en televisión .

También se ha negado a emplear la palabra Pedro Solbes, quien llegó a decir que «la gente exagera mucho cuando se habla de crisis».

Las medidas

Entre las iniciativas anunciadas o puestas ya en marcha por el Gobierno para hacer frente a la crisis económica se encuentran las siguientes:

  • Deducción de 400 euros en el IRPF y supresión del Impuesto de Patrimonio.
  • Adelanto de la devolución del IVA a las empresas (podrá solicitarse mensualmente en lugar de anualmente).
  • Nuevos planes para favorecer las energías renovables y una ley de eficacia energética y energías renovables. Más inversión en Inversión y Desarrollo.
  • Medidas para estimular el sector de la construcción, que recibirá una inyección adicional de 15.000 millones de euros en 2009 y en 2010.
  • Nueva ley de arrendamientos urbanos para dar más garantías a los arrendadores de vivienda, confiando así en que aumente la oferta y bajen los precios de los alquileres.
  • Impulso a las viviendas de protección oficial y menos impuestos sobre la rehabilitación.
  • Medidas para aumentar, sin coste adicional, los plazos de las hipotecas de las familias más necesitadas.
  • Reducción de las cargas administrativas sobre las empresas en un 30%.
  • Más avales para la concesión de créditos a pequeñas y medianas empresas.
  • Congelación de sueldos de los altos cargos del Gobierno (los de la Generalitat de Cataluña o el presidente regional de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, ya han anunciado que lo harán).
  • Incremento del gasto corriente del Estado en sólo un 2%.
  • Rebaja de la oferta de empleo público en un 30%, para contener el gasto.
  • Aumento del salario mínimo de 600 a 800 euros.

8. LAS CRÍTICAS AL GOBIERNO

«Una broma»

El presidente del PP, Mariano Rajoy , que se ha mostrado partidario de políticas basadas en menos impuestos y en una mayor austeridad en las cuentas públicas y en todas las administraciones, calificó de «broma» las últimas medidas contra la crisis anunciadas por el presidente del Gobierno, y aseguró que el diagnóstico sobre la economía española realizado por Zapatero es «tardío, incompleto e ilusiorio». No obstante, ha ofrecido su ayuda al Ejecutivo para superar la situación.

Más flexibilidad

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha reprochado al Gobierno que «no haya tomado medidas contra la inflación» e insiste en pedir más flexibilidad en los contratos de alquiler, moderación salarial y reducción de los márgenes comerciales.

9. ¿CRISIS?, ¿QUÉ CRISIS?

Grandes empresas

Para algunas grandes empresas españolas la crisis no parece ser un problema. Banesto, Unión Fenosa y Caja Madrid, por ejemplo, obtuvieron buenos resultados en el primer trimestre: Banesto ganó 449, 5 millones de euros, un 15% más que en el mismo periodo de 2007; Unión Fenosa, 652,3 millones, un 27,8% más; Caja Madrid, 1084, 52 millones, un 1,1% más.

La pega en el caso de las entidades bancarias es su elevada tasa de morosidad, que no deja de subir (un 0,79% más en el caso de Banesto; un 1,89% en el de Caja Madrid).

Millonarios

El número de personas ricas (aquellas que tienen activos financieros netos superiores al millón de dólares) creció el año pasado en España un 4%, tres puntos por encima de la media europea. En total son ya unos 164.000 particulares.

10. CÓMO LO VEN DESDE FUERA

La prensa internacional

Algunos titulares recientes sobre la crisis inmobiliaria y económica en España:

  • Clarín (Argentina): «Inflación, temor al desempleo y deudas: La crisis económica preocupa a los sectores populares de España»”.
  • The Economist (Reino Unido): «¿Crisis?, ¿qué crisis?» (en alusión a la resistencia del Gobierno español a emplear la palabra).
  • The Daily Telegraph (Reino Unido): «España pierde brillo mientras la crisis se hace más profunda».
  • The Times (Reino Unido): «Martinsa-Fadesa cae víctima de la crisis inmobiliaria en España».
  • The Financial Times (Reino Unido): «El final de la burbuja inmobiliaria trae la recesión».
  • The Globe And Mail (Canadá): «Martinsa-Fadesa, primera víctima de la crisis del mercado inmobiliario español».
  • Le Monde (Francia): «La caída de la primera promotora del país sacude España».
  • The Wall Street Journal (EE UU): «España sufre con el atasco de la vivienda».
  • International Herald Tribune (EE UU): «La empresa que simbolizaba el boom inmobiliario español entra en suspensión de pagos».
  • Der Spiegel (Alemania): «La crisis inmobiliaria amenaza a la economía española».
  • La Repubblica (Italia): «La crisis inmobiliaria sacude España».