¿Sin alternativas? Recortes que pudieron haber sido y no fueron

Miguel Máiquez, 12/7/2012

Subidón del IVA, supre­sión de una paga extra a los fun­cionar­ios, reduc­ción de la prestación por desem­pleo, recortes en las ayu­das por depen­den­cia, elim­i­nación de la deduc­ción por vivien­da, inten­ción de acel­er­ar la refor­ma de las pen­siones… El pres­i­dente del Gob­ier­no, Mar­i­ano Rajoy, anun­ció este miér­coles en el Con­gre­so el penúl­ti­mo ajuste más duro de la democ­ra­cia, incumplien­do muchas de sus propias prome­sas y sigu­ien­do pun­to por pun­to las rec­etas de Bruselas.

Rajoy, cuyo obje­ti­vo es ahor­rar 65.000 mil­lones de euros, ase­gu­ra que no hay otro camino posi­ble («es el úni­co que con­duce a la recu­peración y es el que ten­emos la obligación de seguir», dijo), si se quiere reducir el enorme déficit que arras­tra el Esta­do, condi­ción nece­saria para empezar a sacar la cabeza del agu­jero de la cri­sis, según la doc­t­ri­na imper­ante en la Europa que parte el bacalao, donde se antepone la aus­teri­dad al crec­imien­to como rec­eta y se huye de las políti­cas infla­cionistas como de la peste.

Es la med­i­c­i­na impues­ta a Gre­cia, Irlan­da y Por­tu­gal, esta­dos ya inter­venidos y super­visa­dos direc­ta­mente por la lla­ma­da troi­ka (Ban­co Cen­tral Europeo, Fon­do Mon­e­tario Inter­na­cional y Unión Euro­pea), pero que aún están lejos de ver la luz, pese a los grandes sac­ri­fi­cios pade­ci­dos por sus ciu­dadanos. Y es la med­i­c­i­na que se impone tam­bién a España, a cuyo gob­ier­no el Euro­grupo ya había pedi­do, entre otras cosas, una subi­da del IVA y una cesión de com­pe­ten­cias al Ban­co de España (tute­la­do por el BCE), como parte de las condi­ciones para recibir la ayu­da de has­ta 100.000 mil­lones de euros del rescate bancario.

Sin embar­go, y descar­tan­do opciones más drás­ti­cas como la deval­u­ación (imposi­ble al care­cer de mon­e­da propia), o la sus­pen­sión de pagos (de con­se­cuen­cias peli­grosas para la economía mundi­al), tan­to los gru­pos de la oposi­ción como algunos gob­ier­nos de nue­stro entorno ‑el francés, en con­cre­to- han puesto sobre la mesa o han empeza­do a aplicar ya otras medi­das anti­cri­sis que inten­tan explo­rar vías alternativas.

Más impuestos para los más ricos

Algu­nas de estas medi­das pudieron escucharse este miér­coles durante el debate par­la­men­tario. El por­tavoz de Izquier­da Uni­da, Cayo Lara, insis­tió en gravar fis­cal­mente a las grandes for­tu­nas, medi­ante un impuesto sobre el pat­ri­mo­nio (anu­lar el fraude fis­cal de las grandes for­tu­nas y de las grandes empre­sas podría supon­er 44.000 mil­lones de euros según el cat­e­dráti­co de economía Viçenc Navar­ro), y sugir­ió aumen­tar los ingre­sos del Esta­do por medio de may­ores tasas a las grandes cor­po­ra­ciones. En tér­mi­nos seme­jantes, aunque con más tibieza, se expresó el líder social­ista, Alfre­do Pérez Rubal­ca­ba, quien defendió asimis­mo la implantación de un impuesto sobre las grandes for­tu­nas, porque «es más jus­to y menos dañi­no económi­ca­mente» y de un impuesto a las grandes cor­po­ra­ciones. Rubal­ca­ba, quien se ha com­pro­meti­do a trasladar en los próx­i­mos días todas sus prop­ues­tas al Gob­ier­no, apos­tó tam­bién por gravar aún más los trib­u­tos del taba­co y el alcohol.

Son, pre­cisa­mente, las medi­das anti­dé­ficit que, ante la notable reba­ja de las pre­vi­siones de crec­imien­to para 2012 y 2013, ha empeza­do a aplicar ya el nue­vo gob­ier­no francés del social­ista François Hol­lande, en una línea seme­jante a las prop­ues­tas tam­bién, esta mis­ma sem­ana, por el pres­i­dente de los Esta­dos Unidos, Barack Oba­ma.

En Fran­cia, donde el Esta­do car­ga con una deu­da solo algo menor que en España (321% del PIB frente a nue­stro 355%), si bien su pri­ma de ries­go ape­nas supera los 100 pun­tos, el primer min­istro, Jean-Marc Avrault, anun­ció que la vol­un­tad del Gob­ier­no es apelar a aque­l­los que has­ta aho­ra habían sido «eximi­dos del esfuer­zo colec­ti­vo». Para ello, el Ejec­u­ti­vo apli­cará medi­das como elim­i­nar el «incom­pren­si­ble» aliv­io en el Impuesto de Sol­i­dari­dad sobre la For­tu­na (ISF) y las grandes suce­siones. Los ingre­sos anuales supe­ri­ores a un mil­lón de euros ten­drán un impuesto excep­cional del 75%, porque «los impuestos reales que pagan las clases más altas no pueden seguir sien­do infe­ri­ores al de la may­oría de los ciu­dadanos franceses».

Oba­ma, por su parte, dijo este lunes que es hora de ter­mi­nar con los recortes impos­i­tivos a los más ricos y de exten­der por un año las ven­ta­jas fis­cales que ven­cen en diciem­bre para las famil­ias que ganan menos de 250.000 dólares anuales, es decir, las clases medias, o, en pal­abras del pro­pio Oba­ma, «el 98%» de los esta­dounidens­es. «Creo que todo el que gane más de 250.000 dólares al año debería volver a pagar los impuestos que paga­ba» durante el Gob­ier­no del tam­bién demócra­ta Bill Clin­ton, indicó el pres­i­dente, quien abogó por dejar «expirar«las ven­ta­jas fis­cales para los esta­dounidens­es más ricos.

Oba­ma pro­pu­so así que los recortes de impuestos aproba­dos por su ante­cesor, George W. Bush, se pror­roguen por un año, pero sola­mente para las famil­ias que ganan menos de 250.000 dólares anuales, porque la «pros­peri­dad» del país depende de una «clase media fuerte».

IVA y funcionarios

En con­traste con las medi­das adop­tadas en España, tan­to por Rajoy como por el ante­ri­or Gob­ier­no social­ista de José Luis Rodríguez Zap­a­tero, el Gob­ier­no francés suprim­irá la subi­da del IVA pre­vista para el mes de octubre, cono­ci­da como el IVA social, una medi­da que «ben­e­fi­cia­rá a la clase obr­era y la clase media». Además, y según el pro­pio primer min­istro galo, los impuestos sobre la renta serán «más jus­tos, más pro­gre­sivos y más com­pren­si­bles». Tam­bién se suprim­irán las actuales exen­ciones de coti­za­ciones en las horas extra­or­di­nar­ias tra­ba­jadas en las empre­sas de más de 20 tra­ba­jadores, ya que «desalien­tan la creación de nuevos empleos».

Fran­cia ha deci­di­do asimis­mo apos­tar por sus tra­ba­jadores públi­cos: el Gob­ier­no tiene pre­vis­to con­tratar a más policías y pro­fe­sores, inclu­i­dos 1.500 aux­il­iares esco­lares este año, y los fun­cionar­ios ten­drán una «esta­bil­i­dad gen­er­al», al con­trario que con el ante­ri­or gob­ier­no, que destruyó empleo públi­co de for­ma masiva.

Los fun­cionar­ios por­tugue­ses, dura­mente cas­ti­ga­dos por el Gob­ier­no de Pedro Pas­sos Coel­ho, tam­bién reci­bieron hace solo unos días una bue­na noti­cia, al ser declar­a­da incon­sti­tu­cional la supre­sión de sus pagas extras.

Iglesia, Casa Real, autonomías, fraude…

Otro de los reproches que lanzó Cayo Lara durante la sesión par­la­men­taria de este miér­coles fue que «no hemos oído nada de recor­tar a la Igle­sia o a la Casa del Rey».

Pese al recorte gen­er­al en todos los capí­tu­los de los pre­supuestos, la Igle­sia católi­ca recibirá 159 mil­lones de euros este año a cuen­ta de la asi­gnación que le cor­re­sponde por el impuesto de la renta sobre las per­sonas físi­cas, la mis­ma can­ti­dad que recibió en los ante­ri­ores ejer­ci­cios de 2011 y 2010. A estas ayu­das se unen otras par­tidas de los pre­supuestos gen­erales y sub­ven­ciones de comu­nidades autóno­mas des­ti­nadas a finan­ciar obras sociales, capel­lanes mil­itares, de pri­siones y de hos­pi­tales públi­cos, con­ve­nios cul­tur­ales y restau­ración de igle­sias y de pat­ri­mo­nio histórico.

Con respec­to a la Casa Real, la par­ti­da des­ti­na­da para la Coro­na y pre­vista por el Gob­ier­no para este año es de 8.264.280 euros, frente a los 8.434.280 euros de 2011, es decir, 170.000 euros menos. La reba­ja, de tan solo el 2%, con­trasta con el recorte medio de todos los depar­ta­men­tos min­is­te­ri­ales, que asciende al 16,9%.

Tam­bién pre­sen­tó alter­na­ti­vas Esquer­ra Repub­li­cana, cuyo por­tavoz, Alfred Bosch, pidió, además de implan­tar el impuesto sobre grandes for­tu­nas, estable­cer una tasa sobre transac­ciones financieras inter­na­cionales, recu­per­ar el impuesto sobre el pat­ri­mo­nio, can­ce­lar las com­pras de armas y sus­pender priv­i­le­gios de altos car­gos del Esta­do. Rafael Lar­reina, de Amaiur, crit­icó por su parte que ningu­na de las medi­das anun­ci­adas por Rajoy se diri­ja con­tra las grandes cor­po­ra­ciones o los grandes ban­cos, «los cau­santes de la crisis».

No toda la oposi­ción, sin embar­go, está de acuer­do cuan­do se tra­ta de pre­sen­tar opciones alter­na­ti­vas. La prop­ues­ta de Rosa Díez (UPyD), por ejem­p­lo, de alig­er­ar el peso de la Admin­is­tración elim­i­nan­do diputa­ciones y fusio­n­an­do munici­p­ios («hay que optar entre el Esta­do de bien­es­tar y el actu­al Esta­do de las Autonomías, y nosotros opta­mos por lo primero», indicó) no cuen­ta con el respal­do de los par­tidos nacional­is­tas ni de bue­na parte de la izquierda.

Algunas cifras

Según expli­ca Vicenç Navar­ro, cat­e­dráti­co de Cien­cias Políti­cas y Sociales en la Uni­ver­si­dad Pom­peu Fab­ra (Barcelona), y pro­fe­sor de Políti­cas Públi­cas en The Johns Hop­kins Uni­ver­si­ty (Bal­ti­more, EE UU), la recu­peración del impuesto sobre los grandes pat­ri­mo­nios en España supon­dría recau­dar unos 2.100 mil­lones de euros. Asimis­mo, volver al niv­el de imposi­ción que tenía el Impuesto sobre Sociedades para las grandes empre­sas (que son solo el 0,12% del total) antes de que se lo redu­jer­an los gob­ier­nos de Aznar y Zap­a­tero, supon­dría recu­per­ar 5.300 mil­lones de euros.

Navar­ro cal­cu­la tam­bién que si se recu­per­ara el niv­el de imposi­ción de las per­sonas que ganan más de 120.000 euros al año, el Esta­do recu­per­aría 2.500 mil­lones de euros, y que la recu­peración total del Impuesto de Suce­siones, que gra­va las heren­cias, supon­dría para las arcas públi­cas un extra de 2.552 mil­lones de euros.

En total, pues, rever­tir estas bajadas supon­dría, según el cat­e­dráti­co, recau­dar más de 12.000 mil­lones de euros.

Por otra parte, y según señala el Sindi­ca­to de Téc­ni­cos del Min­is­te­rio de Hacien­da, la may­oría del fraude fis­cal en España (el 71%) lo comenten las grandes for­tu­nas, las grandes cor­po­ra­ciones y la ban­ca. El Sindi­ca­to cal­cu­la que, si se elim­i­nara tal fraude, el Esta­do recau­daría 44.000 mil­lones de euros.

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